Diferencias entre bebidas fermentadas y destiladas ¿cuáles escoger?

Creado: Mar, 13/09/2022 - 15:31
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Redacción Excelencias Gourmet
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bebidas

Si vamos a tomar una copa a la hora de elegir debemos guiarnos por la opción más sana, aunque a veces es fácil dejarse guiar por los cocteles que lucen apetitosos y más refrescantes. Podemos encontrar bebidas fermentadas y destiladas, lo que se requiere es conocer las diferencias, que como consumidores a veces no tenemos muy claras y son significativas.  

Cuando vayas a decidir si beberás vino, cerveza, whisky, vodka o cualquier otra, quizás te sean de utilidad la información que aquí te brindaremos al profundizar en dos conceptos: fermentados alcohólicos y destilados.

Fermentados alcohólicos

Para ubicarse rápidamente en este tipo de bebidas podemos citar dos ejemplos clásicos: el vino y la cerveza, casos en los que el punto de partida es un líquido de origen natural y contiene glucosa, la cual hace posible la fermentación, y esta puede provenir de una fruta como la uva o de un grano de cereal como la cebada.

Para la fermentación se extrae el zumo en el caso de las frutas o se remojan los granos en el caso de los cereales para la extracción del almidón. Este proceso funciona así: el líquido se deja reposar a una determinada temperatura, que no debe ser fría, para que un microorganismo, las levaduras, se encarguen de transformar ese líquido rico en glucosa en alcohol. Las levaduras, como seres vivos, se alimentan de glucosa y sus desechos son gas carbónico que se evapora en el aire y alcohol que permanece en el líquido.

vino

 

Cuanto más avanza el proceso de fermentación, menos glucosa hay en el líquido y más alto es el contenido de alcohol. Cuando se termina la glucosa las levaduras, al no tener alimento, mueren y la fermentación termina. Este es el motivo por el cual muchas bebidas fermentadas, como el vino seco (la mayoría de vinos del mercado son secos), no contienen casi azúcar.

cerveza

 

Existen otras bebidas fermentadas que son muy populares, como las derivadas del vino, la sidra, todos los tipos de cervezas, el sake (vino de arroz) o los vinos de frutas, y los vinos espumosos (como el champagne o el cava).

Destilados

Si la fermentación es un proceso natural, las bebidas destiladas son lo contrario, no se producen espontáneamente en la naturaleza, sino que son elaboraciones en los que, mediante un proceso industrial, se extraen alcoholes de bebidas fermentadas.

Por mencionar algunos ejemplos clásicos de destilados: el whisky, el tequila, el ron, la ginebra, el pisco, el aguardiente (orujo/grappa), el brandy o el coñac.

Los destilados parten de la fermentación. El líquido fermentado se destila con ayuda de un alambique. Lo que se hace es calentar el líquido hasta el punto de ebullición, consiguiendo con ello que el alcohol se evapore. A consecuencia de esto, las gotas de alcohol que se han evaporado se condensan en un tubo y descienden hacia otro recipiente.

destilados

 

El resultado es que el segundo recipiente del alambique recibe un contenido que tiene un alcohol de más pureza y mayor graduación, ya que ha dejado atrás otros componentes como el agua. A medida que avanza la destilación, pasa más agua al segundo recipiente, lo que modera la cantidad de alcohol de la bebida.

Además, los primeros vapores de alcohol destilados deben desecharse, ya que contienen alcohol metílico que es tóxico y puede ser mortal. El alcohol que interesa y apto para el consumo es el alcohol etílico. Lo que suele hacerse es repetir dos o tres veces el proceso de destilación para que el resultado sea un alcohol etílico lo más puro posible, con la menor cantidad de agua y otras impurezas.

¿Unas más sanas que otras?

Existen debates en torno a cuál de estas bebidas es más saludable o no para el organismo. Como ambos procesos alteran las propiedades nutricionales del líquido dulce originario, dando lugar a bebidas muy diferentes entre sí.

Las bebidas fermentadas son más naturales y más beneficiosas para la salud porque conservan muchos más nutrientes y contienen una graduación más baja, en la destilación la intervención humana es mucho mayor, podríamos decir que es una bebida procesada.

En la destilación, cada vez que el alcohol se calienta y pasa de un recipiente a otro (el proceso puede repetirse hasta dos o tres veces), va incrementando su graduación y perdiendo atributos nutricionales.
De entre todas las bebidas fermentadas la que ha demostrado, ampliamente y con numerosos estudios médicos y universitarios, beneficios reales para la salud, es el vino.

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Sin embargo, en el caso de las bebidas destiladas es mucho más complicado encontrarles beneficios para la salud. Su elevado contenido en alcohol hace que sean sustancias depresoras que deterioran el sistema nervioso. No obstante, si el consumo no es abusivo, no debería causar un riesgo para la salud, manteniendo una pauta de consumo muy moderado.

Ya sean fermentadas o destiladas, como vemos, lo importante es hacer un consumo moderado de este tipo de bebidas, partiendo de la base de que los destilados son menos sanos. Si tenemos que elegir entre tomar dos copas de vino o un combinado con ginebra, la primera opción siempre es más sana a todos los niveles. No solo estaremos tomando más nutrientes, también menos calorías y menos cantidad de alcohol.

Fuente: Vinetur

 

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