Mujeres en la gastronomía

Vicky vive la alta cocina con el recuerdo innegable de la humildad. En Arrels la edad solo un factor más para formar un equipo excelente, en sus fogones brilla más el talento, la memoria, el producto bien tratado y el compromiso social. Un lugar donde echar raíces es cumplir un sueño.
La cocina mexicana tiene nombre de mujer. Sor Juana Inés de la Cruz, Josefina Velázquez de León, Diana Kennedy y Carmen Ramírez Degollado transformaron la gastronomía del país desde la tradición y la innovación, dejando un legado que hoy define la identidad culinaria de México en el mundo.
Mamia es el libro que homenajea a 50 mujeres que han transformado la gastronomía vasca con su pasión y esfuerzo. Esta obra bilingüe, impulsada por el Basque Culinary Center y Mantala, recoge historias de mujeres icónicas como Elena Arzak y otras figuras anónimas pero igualmente esenciales del sector agroalimentario. Con testimonios que destacan la inclusión y la excelencia femenina, Mamia se convierte en un referente que celebra la riqueza cultural y culinaria del País Vasco.
FéminAS es el Congreso Internacional de Mujeres, Gastronomía y Reto Demográfico, que ha tenido lugar en Asturias entre los días 28 y 30 de octubre. En este espacio se reivindicaba la importancia de los pueblos y el relevo generacional, la presencia intrínseca de la mujer en la gastronomía y la innegable esencia de las comunidades rurales, inseparables de las dinámicas económicas y de producción agroalimentaria.
Una ocupación tradicionalmente en manos de mujeres que ha pasado al estrellato en manos de hombres necesitaba una reacción en favor de la igualdad y la visibilidad que se reivindica unida a través de asociaciones y plataformas que defienden los intereses femeninos del sector, además de estar comprometidos con la sostenibilidad, la salud y otras cuestiones que, a través de la alimentación, son prioridades actuales.
Así pues, con paso lento, pero determinado se afianza la idea de que este es un sector de conocimiento, creatividad, personalidad; no de mera apariencia. Aunque el canon social/moral lo haya enraizado, la vida demuestra día a día que no existen tragos femeninos o masculinos per se. Más que géneros hay individualidades.
Buscar