Madrid arranca 2026 con cierres de restaurantes que confirman el estallido de la burbuja gastronómica. Costes laborales, falta de personal, alquileres imposibles y mala gestión aceleran el fin de una era en la restauración madrileña.
Donde antes veíamos entretenimiento, hoy deberíamos ver riesgo, porque las tradiciones evolucionan acorde a los tiempos. Porque cuando se sobrepasa el límite de la seguridad, el espectáculo deja de serlo y se convierte en frivolidad.
En apenas dos meses, Madrid ha visto cerrar varios restaurantes emblemáticos. Analizamos las causas: saturación, exigencia del cliente gourmet, costes y nuevos hábitos