La cocina callejera crece y se fortalece con el tiempo. A pesar de carecer de elementos propios de los sectores gastronómicos más reconocidos, representan la realidad que alimenta a las muchedumbres. No es cocina de autor, pero sí es cocina de miles de autores.
España activa la gastronomía de crisis ante cortes de luz o gas: conservas, barbacoas y energía solar permiten seguir cocinando con ingenio y recursos básicos.