Instagram casi fue una app sobre whisky: la sorprendente historia de su origen

Instagram casi fue una app sobre whisky: la sorprendente historia de su origen
¿Sabías que Instagram iba a ser una APP de whisky?de su idea original fue clave para su éxito. Un ejemplo claro de cómo la adaptabilidad, y no el origen, define el destino de los grandes proyectos.
Instagram iba a ser una app de whisky
Instagram iba a ser una app de whisky
Wednesday, January 14, 2026 - 14:00

A veces, las grandes historias de éxito no nacen de una idea perfecta, sino de la capacidad de reconocer cuándo una idea ya no es suficiente. El éxito, en muchas ocasiones, está justo al lado de lo que estás construyendo… pero exige algo difícil: saber soltar.

Instagram es hoy una de las plataformas más influyentes del mundo. Marca tendencias, define estéticas, condiciona consumos y ha transformado la forma en la que miramos, y compartimos, la gastronomía, el vino o los viajes. Sin embargo, su origen poco tenía que ver con fotografías, filtros o redes sociales.

Cuando Instagram hablaba de alcohol

Antes de llamarse Instagram, la aplicación se llamaba Burbn. Su idea inicial no era compartir imágenes, sino funcionar como una app de geolocalización social centrada en planes… y consumo de alcohol. Permitía hacer check-in en bares, valorar whiskies y organizar encuentros alrededor de bebidas.

El concepto no era malo, pero sí demasiado complejo. Demasiadas funciones, demasiadas capas, poca claridad. Kevin Systrom y Mike Krieger, sus creadores, observaron algo clave: los usuarios no utilizaban todo. Había una función que destacaba por encima del resto: subir fotos.

En lugar de insistir en mejorar Burbn, tomaron una decisión radical: cerrar la app y empezar de nuevo, quedándose solo con lo que realmente funcionaba. Así nació Instagram.

Pivotar no es fracasar

La historia de Instagram no es una excepción. Es parte de un patrón que se repite en muchas de las grandes marcas que hoy asociamos al éxito:

  • Samsung comenzó como una empresa de comercio de alimentos antes de convertirse en un gigante tecnológico.
  • Lamborghini fabricaba tractores antes de redefinir el lujo sobre ruedas.
  • Instagram pasó del alcohol al social media global.

El punto en común no es la idea original, sino la capacidad de adaptación.

Una lección que también vale para la gastronomía

En cocina, en sala, en proyectos gastronómicos o editoriales, ocurre algo similar. No siempre triunfa quien tiene la mejor idea inicial, sino quien sabe leer el contexto, escuchar al público y ajustar el rumbo sin traicionar la esencia.

Cambiar no es renunciar. Pivotar no es rendirse. A veces, es la única forma de avanzar.

El origen no define el destino

La historia de Instagram recuerda algo fundamental: el punto de partida no determina el lugar al que puedes llegar. Lo que marca la diferencia es la flexibilidad, la observación y la valentía de evolucionar.

Porque muchas veces, el verdadero éxito no está en insistir…sino en saber cuándo transformar la idea para que pueda crecer.
De una app de whisky a una plataforma que cambió el mundo. La adaptabilidad, al final, también es una forma de excelencia.

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