La seguridad alimentaria en España se enfrenta a un escenario crítico tras el paso sucesivo de dos fenómenos meteorológicos históricos. Si la borrasca Leonardo dejó una huella de destrucción en infraestructuras agrícolas y saturación de suelos, la llegada inmediata de la borrasca Marta ha terminado por colapsar la producción. No es un evento aislado; es una crisis de suministros encadenada que afecta directamente a la cesta de la compra de las familias y a la viabilidad de la hostelería nacional por la falta de productos frescos de temporada.
¿Cómo afecta la borrasca Marta al precio del aceite de oliva?
El sector del olivar es el más golpeado por esta sucesión de temporales. Mientras que Leonardo debilitó el agarre del fruto con sus rachas de viento, la borrasca Marta ha provocado la caída masiva de la aceituna en las principales zonas productoras de Jaén, Córdoba y Granada. Este fenómeno es catastrófico: el fruto que toca el suelo húmedo sufre una degradación inmediata, perdiendo la categoría de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Según declaraciones de Cristóbal Cano, responsable del sector del aceite en la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la acumulación de agua de ambas borrascas impide la entrada de maquinaria pesada en las fincas, lo que supone una paralización de la campaña de recolección. La consecuencia directa para el consumidor será una nueva escalada de precios en el lineal del supermercado ante la drástica reducción de la oferta de aceite de alta calidad.
¿Por qué hay escasez de pescado frescos?
El impacto en el mar ha sido igual de severo que en la tierra. La flota pesquera de gran parte del litoral atlántico y cantábrico ha permanecido amarrada de forma consecutiva debido al fuerte oleaje de Leonardo y las alertas rojas de Marta. Esta inactividad forzosa ha cortado de raíz el suministro de pescado blanco y marisco en las lonjas nacionales.
Desde la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), advierten que el amarre de los barcos corta el suministro de especies básicas como la merluza, el rape o el boquerón. La escasez de capturas frescas dispara los precios en subasta, un sobrecoste que se traslada directamente a las pescaderías y cartas de restaurantes, donde el producto fresco se está convirtiendo en un auténtico artículo de lujo.
¿Qué hortalizas han subido de precio por las inundaciones de Leonardo y Marta?
El "Huerto de Europa" está bajo el agua. La saturación de los suelos que dejó Leonardo hizo que las lluvias de la borrasca Marta provocaran inundaciones inmediatas en provincias como Sevilla, Cádiz y Almería. Cultivos fundamentales como el brócoli, las patatas, las zanahorias y las coles sufren ya asfixia radicular, una pudrición interna que arruina cosechas enteras antes de su recogida.
Esta pérdida de producción genera una inflación alimentaria sin precedentes en lo que va de 2026. Fuentes de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) señalan que el daño estructural en invernaderos y campos abiertos obligará a los hogares a pagar más por productos básicos y a los hosteleros a eliminar las verduras de temporada de sus menús diarios por falta de suministro garantizado.
¿Cómo afectan las borrascas a los viñedos?
Las intensas precipitaciones también han golpeado con dureza al sector vitivinícola en diversas regiones de España. En Andalucía, las lluvias torrenciales y el exceso de humedad en el suelo han generado una gran preocupación entre los productores por la posible aparición de enfermedades fúngicas como el mildiu, que comprometen la calidad final de la uva y, por ende, la producción de vino de calidad. Productores de zonas emblemáticas como el Marco de Jerez han visto cómo el agua anegaba temporalmente partes de sus viñedos. La situación se repite en otras denominaciones de origen fuera de la comunidad andaluza, como en El Bierzo, donde las tormentas y vientos han provocado daños materiales en las vides y han retrasado de forma crítica tareas esenciales de la temporada, como la poda, afectando al ciclo vegetativo de la planta y a la previsión de la próxima cosecha.
¿Cuándo bajará el precio de los alimentos en España?
La estabilización no será inmediata. Aunque el cielo se despeje, el daño acumulado por Leonardo y Marta en la logística y la producción primaria tardará semanas en recuperarse. La humedad persistente en los campos y la dificultad de la flota para retomar las rutas habituales de pesca sugieren que la presión inflacionista en los alimentos se mantendrá durante todo el mes de febrero.
La combinación de estas dos borrascas ha puesto de relieve la fragilidad de nuestra despensa nacional. En un contexto de cambio climático, la gastronomía española, desde el hogar más humilde hasta el restaurante más laureado, debe aprender a convivir con una incertidumbre meteorológica que dicta, más que nunca, el precio y la disponibilidad de lo que comemos.