Millones de personas en todo el mundo ajustaron anoche sus despertadores para no perderse la gran final de la Super Bowl. Algunos afortunados incluso viajaron hasta el Levi’s Stadium de San Francisco para vivir en directo el show deportivo y musical más colosal del calendario global. No es secreto para nadie: hablamos de uno de los eventos más exclusivos y caros del planeta, donde, si una entrada puede alcanzar los 27.000 dólares, no es de extrañar que la hamburguesa cueste 180 dólares.
LX Burger: ¿Qué lleva la hamburguesa de 180 dólares?
Apodada como la "copa de los excesos", la gran final de la NFL genera consumos millonarios de guacamole, alitas de pollo y cerveza. Sin embargo, este año la protagonista indiscutible en redes sociales ha sido la LX Burger. Esta pieza monumental no es una hamburguesa cualquiera; se trata de una elaboración de alta cocina adaptada al estadio. Eso sí, su tamaño está pensado para compartir entre 4 personas, incluye:
Codillo de res asado
Fondue de queso azul
Salsa mirepoix demi-glace
Pan brioche artesanal
Aunque el precio de 180 dólares impresiona, al dividirla el impacto disminuye, aunque cada ración sigue superando los 45 dólares. Un capricho no apto para todos los bolsillos.
De Bad Bunny a los precios récord del estadio, una noche para recordar
El espectáculo de anoche fue completo. Tras la victoria de los Seattle Seahawks frente a los New England Patriots, y el vibrante half-time show protagonizado por Bad Bunny, los asistentes comentaron tanto el juego como el precio de los complementos.
Según datos de DAZN, acompañar la LX Burger también requiere una billetera holgada: la botella de agua se vendía a 8 dólares y un cinnamon roll XXL alcanzó los 30 dólares. Al igual que el resultado del partido, las opiniones en redes sociales están divididas, pero lo que es innegable es que en la Super Bowl, nada se hace a medias.
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