Mercadona ya vende más comida que toda la hostelería en España

Mercadona ya vende más comida que toda la hostelería en España

Mercadona ya concentra el 19,7% de los alimentos y bebidas consumidos en España, superando en volumen conjunto a bares y restaurantes, según el informe Worldpanel by Numerator 2025.
Fachada de Mercadona
Mercadona ya vende más comida que toda la hostelería en España
Friday, February 13, 2026 - 20:00

Hay cifras que describen una tendencia. Y hay cifras que cambian el relato.

La de 2025 pertenece a esta segunda categoría: Mercadona ya representa el 19,7% de todos los alimentos y bebidas consumidos en España. Un dato que, más allá del titular, encierra un giro cultural profundo. Porque la cadena valenciana vende hoy más volumen de comida que todos los bares y restaurantes del país juntos.

Según el informe anual de Worldpanel by Numerator, la hostelería suma un 19,8% del consumo total (11,2% bares y cafeterías; 8,6% restaurantes). Mercadona, por sí sola, casi alcanza esa cifra. Y si se observa el mercado en su conjunto, el supermercado ya no es un canal complementario: es el epicentro.

Comer en casa ya no es excepción

Durante décadas, la cultura mediterránea se construyó en torno a la mesa compartida fuera del hogar. Sin embargo, 2025 ha consolidado un comportamiento que hasta hace poco parecía coyuntural: los hogares concentran cada vez más presupuesto en consumo doméstico.

No se trata solo de ahorro. Se trata de control. De planificación. De flexibilidad. El consumidor decide cuándo, cómo y cuánto gastar, y el supermercado le ofrece inmediatez y variedad.

El auge del formato “Listo para Llevar” ha sido determinante. Estos productos ya no se conciben únicamente para consumir en casa, sino también en la oficina o en movilidad. El supermercado ha invadido el terreno tradicional de la restauración rápida.

El dominio de la marca blanca

El crecimiento no se explica solo por volumen. La marca de distribución alcanza ya el 45,6% de las compras, 1,7 puntos más que en 2024.

La confianza en la marca blanca se ha normalizado. Ha dejado de asociarse exclusivamente al ahorro para vincularse a calidad percibida y estabilidad de precio. Mercadona lidera esta transformación, pero no está sola: Lidl y Aldi alcanzan máximos históricos, mientras que Carrefour pierde terreno en sus hipermercados.

DIA consolida su recuperación apoyándose en proximidad y promociones. Consum, con un 10,1% de cuota, se afianza como segundo distribuidor del arco mediterráneo.

El mapa se reordena.

Radiografía del nuevo comprador: Menos fidelidad y visitas a múltiples supermercados

Otro dato revela el cambio estructural: el comprador visita una media de seis supermercados al año y casi un tercio de las cestas se realizan combinando varias tiendas en un mismo día.

La fidelidad absoluta desaparece. El consumidor percibe un “lineal infinito” donde cada cadena ocupa un rol específico: precio, frescura, promociones, conveniencia.

En paralelo, los supermercados simplifican espacios: desaparecen mostradores asistidos, se integran panadería y platos preparados, se reducen señaléticas tradicionales. El retail adopta una lógica más ágil y menos teatral.

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¿Qué significa esto para la hostelería?

El sorpasso no implica el fin de la restauración, pero sí obliga a replantear su papel. El supermercado compite en precio, conveniencia y disponibilidad. La hostelería debe competir en experiencia, diferenciación y valor añadido.

Si Mercadona alimenta a más personas que todo el sector hostelero en volumen, la pregunta ya no es si el consumidor cocina más en casa. La pregunta es qué espera cuando decide salir.

Porque el gasto existe. Pero se selecciona.

Un cambio estructural en el sistema alimentario español

El dato del 27% de cuota de mercado alcanzado por Mercadona al cierre de 2025 no es solo un récord. Es una declaración estratégica: el retail alimentario español está más concentrado, más profesionalizado y más orientado a rentabilidad que a romanticismo gastronómico.

La comida preparada ya no es un complemento. Es un motor.

Y el supermercado ha aprendido a hablar el lenguaje del consumidor contemporáneo: rapidez, previsibilidad y precio ajustado.

España se acerca a modelos de consumo más propios del norte de Europa. La mesa doméstica recupera protagonismo. La planificación sustituye a la improvisación. Y el supermercado se convierte en actor central del sistema alimentario.

Mercadona no solo vende más. Está redefiniendo cómo, dónde y cuándo comemos.

El verdadero impacto no está en el porcentaje. Está en el cambio de hábitos. Y ese cambio parece estructural.

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