Dulce de leche: un clásico de la gastronomía uruguaya
Hay países que tienen un sabor que los representa. En Uruguay, ese sabor bien podría servirse en una cucharada: dulce de leche. Está en los alfajores, las tortas, los helados y las meriendas, y forma parte de una tradición gastronómica que ha convertido una preparación sencilla en uno de los grandes clásicos de la repostería del país.
Leche y azúcar son sus ingredientes básicos. El secreto está en la cocción: el calor concentra la mezcla poco a poco hasta transformarla en una crema espesa, brillante y de tonos dorados o marrones, con aromas que recuerdan al caramelo y al toffee.
El gran relleno de los alfajores
Si existe un dulce que parece hecho para el dulce de leche, es el alfajor. En Uruguay aparece en numerosas versiones, con diferentes masas y coberturas, pero con un elemento común: una generosa capa de dulce de leche que une las dos piezas.
También se utiliza en tortas, piononos, milhojas, crepes, tartas, galletas y budines, como relleno, cobertura o acompañamiento. Y ocupa un lugar destacado en la heladería, donde puede combinarse con chocolate, merengue, frutos secos y otros sabores.
En casa, su uso puede ser todavía más sencillo: una tostada, una galleta o un trozo de pan y una cucharada son suficientes para convertir una merienda corriente en otra cosa.

¿Cómo se prepara el dulce de leche?
Aunque requiere paciencia, hacerlo en casa no es complicado. Lo importante es controlar la temperatura y remover con frecuencia para evitar que la mezcla se pegue al fondo.
Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 250-300 g de azúcar
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de esencia de vainilla, opcional
Preparación:
- Coloca la leche y el azúcar en una cazuela amplia, preferiblemente de fondo grueso. Calienta a fuego medio y remueve hasta que el azúcar se disuelva.
- Añade el bicarbonato y mezcla. Cuando comience a hervir, baja el fuego y deja cocinar suavemente, removiendo de vez en cuando al principio y con mayor frecuencia a medida que la mezcla vaya espesando.
- Después de aproximadamente 1 hora y media a 2 horas, la leche habrá reducido considerablemente, adquirido un tono marrón y una textura cremosa. El tiempo puede variar según el recipiente y la intensidad del fuego.
- Incorpora la vainilla al final, si se utiliza, y retira del fuego cuando tenga una consistencia algo más ligera de la que buscas: al enfriarse espesará.
- Déjalo templar y pásalo a un recipiente limpio. Una vez frío estará listo para untar, rellenar alfajores, acompañar helados o convertirse en el protagonista de cualquier postre.