Burger King desmonta el Whopper y lo convierte en un menú de 59 euros bajo reserva
Del mostrador rápido a una experiencia de hora y media. Burger King ha abierto en el barrio de Seongsu, en Seúl, un formato que rompe con casi todo lo que asociamos a la cadena.
El espacio se llama Flameground by Burger King y funciona como escaparate de marca, laboratorio de producto y restaurante experimental. Su propuesta más llamativa está dentro: The Gastro, una sala de apenas diez plazas que solo funciona con reserva previa.
Allí, el Whopper deja de presentarse como una hamburguesa completa y se desmonta ingrediente a ingrediente en forma de menú degustación. El objetivo, según BKR, operador de Burger King en Corea del Sur, no es inventar otro Whopper, sino hacer que el comensal experimente sus elementos desde otra perspectiva.
Un Whopper de 89.000 wones y una hora y media
La experiencia cuesta 89.000 wones por persona, algo más de 59 euros al cambio, y se ofrece únicamente mediante reserva. Cada sesión está limitada a diez comensales.
El menú trabaja por separado ingredientes y conceptos asociados al Whopper: carne a la parrilla, vegetales, salsas y pan aparecen reinterpretados en distintos pases, algunos con referencias claramente coreanas.
Entre ellos se han presentado elaboraciones con kimchi, papada de cerdo, gambas, melón coreano, ternera estofada y sésamo, además de postres que transforman ingredientes habituales de la hamburguesa en algo completamente distinto.
El experimento se completa con maridajes opcionales, tanto con alcohol como sin alcohol, lo que eleva todavía más el precio final de una experiencia muy alejada del ticket habitual del fast food.
Hamburguesas exclusivas que solo se sirven en Seúl
Flameground no vive únicamente de The Gastro. El restaurante principal mantiene un funcionamiento mucho más reconocible, pero añade tres hamburguesas exclusivas: K-Cube Galbi Burger, Philly Cheese Steak y Memphis BBQ Burger. La primera mezcla la parrilla característica de Burger King con sabores de galbi coreano.
El planteamiento encaja con una estrategia que la cadena lleva tiempo ensayando. En Excelencias Gourmet ya contamos cómo Burger King recurrió a Gordon Ramsay y al wagyu para elevar su propuesta en Reino Unido, mientras que en España ha seguido ampliando formatos y sabores con lanzamientos como Wild Ranch o las Baby Burgers.
La diferencia es que en Seúl ya no se trata únicamente de sofisticar una receta. Se está sofisticando la experiencia completa.
BKR define Flameground como un punto de partida para probar futuras experiencias de marca. Corea del Sur no es un mercado cualquiera para Burger King: la compañía opera allí desde 1984 y supera actualmente los 600 establecimientos.
La pregunta, ahora, es si este experimento seguirá siendo una rareza de diez plazas en Seúl o si veremos a otras cadenas de comida rápida cruzar también esa frontera entre fast food y menú degustación.
Porque el Whopper sigue siendo un Whopper. Lo que ha cambiado es todo lo que ocurre alrededor.