Formentera estrena su primer aceite elaborado íntegramente en la isla
Hasta ahora, los productores de Formentera tenían que trasladar la aceituna a Ibiza para poder molturarla. Eso suponía mayores costes, más tiempo entre la recolección y la transformación y, sobre todo, una dificultad añadida para preservar la calidad del fruto antes de comenzar la elaboración.
La puesta en marcha de la primera almazara de la isla cambia ese escenario. Desde el pasado 30 de septiembre, Formentera puede completar por primera vez todo el proceso en su propio territorio, desde la recogida de la aceituna hasta la obtención del aceite.
La nueva infraestructura refuerza además una gastronomía insular muy vinculada al producto y a los pequeños productores. Excelencias Gourmet ya puso en valor esa identidad en “Gastronomía de Formentera es premiada por su trabajo y compromiso”, donde productores, restaurantes y profesionales de la isla aparecían como parte fundamental de la conservación de su patrimonio culinario.
Hasta 40.000 kilos en la primera campaña
En esta primera campaña participan alrededor de 40 productores. Siete de ellos son profesionales que destinarán el aceite a la comercialización, mientras que el resto son pequeños olivicultores que elaborarán principalmente para autoconsumo.
La Cooperativa del Camp prevé cerrar la campaña a mediados de octubre con entre 30.000 y 40.000 kilos de aceituna procesada. La cifra será inferior a los aproximadamente 80.000 kilos recogidos el año pasado debido al carácter alternante del olivo, que suele combinar campañas de mayor y menor producción.
Las instalaciones se encuentran todavía en fase de ajustes y pruebas, por lo que la cooperativa prefiere esperar al final de esta primera experiencia antes de valorar tanto el rendimiento de la aceituna como las características concretas del aceite obtenido.
Más allá del volumen, la principal ventaja es poder molturar mucho antes la aceituna. Reducir el tiempo entre la recolección y la transformación es uno de los factores importantes para conservar las cualidades del fruto y obtener aceites de mayor calidad.
El interés por el origen, el territorio y la calidad está cada vez más presente en el universo del AOVE. Excelencias Gourmet lo ha abordado en contenidos como “El valor del Aceite de Jaén: cinco años de una IGP que une territorio, tradición y excelencia”, donde una figura de protección sirve precisamente para vincular el producto con el lugar donde nace.
El siguiente paso: proteger el aceite de Formentera
Ese puede ser también el próximo reto para la isla. La Cooperativa del Camp quiere comenzar a trabajar para conseguir una Indicación Geográfica Protegida propia que permita reconocer y diferenciar el aceite producido en Formentera.
Por ahora no existe una figura específica de protección para este producto, pero la nueva almazara crea las condiciones para avanzar hacia una identidad propia y aumentar el valor añadido de la producción local.
La elaboración de aceite tampoco es completamente nueva en Formentera. Tradicionalmente, algunas familias disponían de pequeños trulls destinados principalmente al autoconsumo. La diferencia es que ahora la isla cuenta con una infraestructura capaz de reunir a pequeños y grandes productores y transformar la cosecha a una escala muy superior.
Esta recuperación del vínculo entre producto, paisaje y elaboración conecta con una tendencia cada vez más visible dentro del aceite de oliva. Excelencias Gourmet reúne numerosos ejemplos en su archivo dedicado al Aceite de Oliva Virgen Extra, donde territorio, variedad, calidad y cultura aparecen como elementos inseparables del producto.
La nueva almazara supone así mucho más que una mejora logística. Evita traslados, reduce costes, permite trabajar la aceituna con mayor rapidez y abre la puerta a que Formentera pueda construir una identidad oleícola propia.
La isla ya no solo cultiva aceitunas: por primera vez puede convertirlas en aceite sin abandonar Formentera.