¿Cómo preparar la salsa chimichurri?
En Argentina y Uruguay, el chimichurri es un acompañamiento habitual de los asados. También se utiliza en Brasil y Paraguay para acompañar carnes a la parrilla, aunque sus recetas y su presencia en la mesa varían según las costumbres de cada país.
La base es sencilla: perejil, ajo, orégano, aceite y vinagre. A partir de ahí, cada cocinero ajusta las cantidades a su gusto, añade ají molido si quiere un toque picante o modifica la proporción de aceite y vinagre. El resultado es una salsa aromática que combina especialmente bien con la carne asada.
El origen del chimichurri, entre la historia y la leyenda
El origen de esta salsa no está del todo claro. Una de las historias más conocidas atribuye su nombre a James McCurry, un supuesto inmigrante irlandés que habría preparado una salsa con ingredientes locales. Según este relato, la pronunciación de su nombre habría dado lugar a la palabra chimichurri. Sin embargo, no existen pruebas concluyentes que confirmen esta versión.
Otra hipótesis relaciona el término con la palabra vasca tximitxurri, que alude a una mezcla de ingredientes. Tampoco hay evidencias definitivas que permitan establecer esta explicación como el origen cierto del nombre.
Más allá de estas teorías, el chimichurri está estrechamente ligado a la cultura del asado rioplatense. Con el tiempo, su uso se ha extendido a otras cocinas sudamericanas, donde acompaña distintas preparaciones de carne a la parrilla.
Por qué combina tan bien con la carne
La acidez del vinagre contrasta con la grasa de la carne, mientras que el ajo y las hierbas aportan intensidad aromática. El aceite ayuda a distribuir los sabores y da cuerpo a la mezcla.
Por eso, el chimichurri acompaña especialmente bien cortes como el vacío y la entraña, además de chorizos y otras carnes asadas. También puede servirse con verduras a la parrilla. No existe una única receta. Algunas versiones llevan más vinagre; otras destacan por el ajo o incorporan ají molido para añadir picante. La textura también cambia según cómo se piquen los ingredientes y las proporciones empleadas.

Receta de chimichurri casero
Ingredientes
- 1 taza de perejil fresco picado.
- 4 dientes de ajo picados finamente.
- 2 cucharadas de orégano seco.
- 1 o 2 cucharadas de ají molido, al gusto.
- 120 ml de vinagre de vino tinto.
- 240 ml de aceite de girasol o de oliva suave.
- 1 cucharadita de sal, ajustable al gusto.
- 2 cucharadas de agua tibia.
- ½ cucharadita de pimienta negra recién molida.
Preparación
- Coloque el orégano y el ají molido en un cuenco con el agua tibia. Deje reposar durante cinco minutos.
- Córtelos a mano en trozos pequeños. Así conservarán su textura y no se convertirán en una pasta.
- Incorpórelos al cuenco y remueva para distribuir los ingredientes.
- Mezcle bien para que las hierbas y las especias queden repartidas.
- Viértalo poco a poco mientras remueve. La salsa debe quedar suelta, con los ingredientes visibles, sin necesidad de emulsionarla por completo.
- Guarde el chimichurri en un recipiente limpio y hermético, dentro del refrigerador. Prepararlo unas horas antes de servirlo ayudará a integrar los sabores.
Consejos para preparar y conservar el chimichurri
Picar el perejil y el ajo a mano permite conservar la textura característica de esta salsa. También conviene ajustar la cantidad de vinagre y ají molido según el gusto, sin que la acidez o el picante oculten el aroma de las hierbas.
El chimichurri puede prepararse con antelación y servirse junto a la carne recién hecha. Como contiene ajo y hierbas frescas, debe mantenerse refrigerado y consumirse en pocos días. No conviene dejarlo a temperatura ambiente durante periodos prolongados.