Buñuelos de viento: receta tradicional de Todos los Santos

Buñuelos de viento: receta tradicional de Todos los Santos

Los buñuelos de viento son un dulce tradicional del Día de Todos los Santos. Descubre cómo prepararlos en casa y compartir esta deliciosa tradición.
buñuelos de viento
Los buñuelos de viento son un dulce español típico del Día de Todos los Santos
Viernes, Octubre 30, 2026 - 20:00

En una semana en la que las tradiciones no faltan, las recetas tampoco. El 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos, una fecha para honrar a la familia de muchas formas, entre ellas, a través de la comida. 

Entre los dulces típicos de estas fechas destacan los buñuelos, uno de esos dulces que se llaman "de toda la vida". El buñuelo es una bolita de masa choux frita, hueca en su interior y muy esponjosa. Puede rellenarse de crema pastelera, nata, crema de chocolate o cabello de ángel y espolvorearse con azúcar. 

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¿Cómo preparar buñuelos de viento?

Ingredientes:

  • 200 g de agua
  • 30 g de mantequilla
  • 20 g de azúcar
  • 130 g de harina corriente
  • Una pizca de levadura
  • Una pizca de sal
  • 4 huevos
  • Aceite de girasol para freír
  • Azúcar glas para espolvorear

    8 buñuelos de viento

Pasos a seguir:

Hacer buñuelos, sinceramente, no es la preparación más sencilla, sobre todo porque hay que dar con la temperatura perfecta para que se inflen.

Para empezar, vamos a calentar el agua en una olla junto con la mantequilla, el azúcar y la sal, a fuego lento, mientras removemos para que todo se derrita sin que llegue a hervir. Al retirar la olla del fuego, añade la harina de una vez y remueve con fuerza con las varillas.

Vuelve a poner la olla a fuego bajo y sigue removiendo hasta que se forme una bola de masa sin grumos. Ahora debemos apartarla del fuego y dejar que se temple durante un buen rato. Si no lo hacemos, el huevo se cuajará con el calor.

Una vez atemperada la masa, añadimos los huevos uno a uno mientras removemos con la pala. La masa deberá quedar lisa y uniforme.

Ahora calentamos el aceite a fuego medio en una sartén pequeña. Es mejor freír pocos buñuelos. Asegúrate de utilizar suficiente aceite para que puedan flotar mientras se fríen.

Hemos de formar pequeñas bolas de masa, teniendo en cuenta que aumentarán de tamaño al freírse. Por eso es importante no hacerlas demasiado grandes. Cuando están dorados por un lado, los buñuelos pueden darse la vuelta por sí solos al hincharse. Deben dorarse bien por ambos lados; de lo contrario, podrían quedar crudos por dentro.

Una vez hechos, los sacamos con una espumadera y los colocamos sobre papel de cocina para que absorba el aceite restante. Cuando se enfríen, podremos rellenarlos de crema, nata, chocolate o de lo que más te guste. Finalmente, espolvoreamos con azúcar glas.

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