En Ucrania, la llegada del Año Nuevo y la Navidad se celebra con el homenaje a su ingrediente estrella: el trigo. A medio camino entre el entrante y el postre, el kutia es el gran protagonista de la mesa ucraniana durante las fiestas. Suele ser el punto de partida de la cena de Nochebuena, con sus 12 platos en honor a los 12 discípulos de Jesucristo y a la vez un símbolo de vida eterna y abundancia para recibir el inicio del año.
El kutia deviene una suerte de pudin dulce elaborado con granos de trigo, miel, semillas de amapola y frutos secos, donde cada ingrediente tiene un significado especial.
El trigo simboliza la vida eterna y la renovación, mientras que las semillas de amapola representan la fertilidad y la abundancia. Luego, la miel se traduce como felicidad y dulzura. Por eso, más allá de su sabor, el kutia es un plato cargado de simbolismo. De hecho, el propio acto de prepararlo y compartirlo en familia es un ritual en sí mismo
¿Cómo hacer kutia?
Hablemos primero de los ingredientes: trigo integral, semillas de amapola, nueces picadas, pasas, miel, fruta confitada, ciruelas deshidratadas o frutos secos, agua y sal.
Para su preparación lo primero es dejar el trigo en remojo toda la noche, para que se hidrate y se ablande. Al día siguiente, cocínalo a fuego medio con medio litro de agua y una pizca de sal, hasta lograr unos granos tiernos. Por otro lado, hierve durante 15 minutos las semillas de amapola.
Lava las pasas y remójalas en agua hirviendo entre 10–15 minutos. Escurre y reserva. Pica las nueces y los frutos secos que quieras añadir. Luego, mezcla todo en un bol grande y añade miel al gusto con las frutas confitadas y ciruelas deshidratadas.