Rafa Nadal cambia la tierra batida por la Monastrell: así es El Tenista, su primer vino
Después de conquistar durante años la tierra batida, Rafa Nadal cambia de terreno. El extenista se ha aliado con Familia Gil, histórica casa vitivinícola de Jumilla, para lanzar El Tenista, su primer vino.
La colaboración nace dentro de Dominio del Liftado, un proyecto compartido entre Nadal y la familia Gil que busca recuperar viñedos antiguos de Monastrell y devolverles valor a través de una elaboración de producción limitada. El propio Nadal ha explicado que se trata de “una aventura muy especial” nacida de una forma compartida de entender el esfuerzo, la paciencia y el trabajo bien hecho.
Monastrell vieja, 750 metros y solo 700 gramos por cepa
El Tenista se elabora con Monastrell de pie franco procedente de viñedos de más de medio siglo situados en el llamado Término de Arriba de Jumilla, a unos 750 metros de altitud. Son cepas adaptadas a suelos calcáreos pobres y a un clima exigente, con rendimientos especialmente bajos: alrededor de 700 gramos de uva por planta.
La vendimia se realiza a mano y el vino pasa por una elaboración cuidada antes de completar aproximadamente 18 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés. El resultado es un tinto de 15% vol. que busca expresar concentración, profundidad y el carácter mediterráneo de la Monastrell.
La apuesta no es menor: más que poner simplemente una firma famosa sobre una etiqueta, el proyecto se presenta como una iniciativa ligada a la recuperación de viñedo viejo y a una de las denominaciones con mayor personalidad del sureste español.
Una etiqueta que también juega al tenis
La identidad visual de El Tenista tampoco deja lugar a dudas. Sobre un fondo limpio, el diseño incorpora una marca inspirada en el bote de una pelota sobre una pista de tierra batida, un guiño directo a la trayectoria de Nadal y a uno de los escenarios que más marcaron su carrera.
El vino ya aparece a la venta en la tienda oficial de Familia Gil por 49,80 euros, aunque en algunos establecimientos especializados su precio puede rondar los 60 euros.
Con El Tenista, Nadal se suma así a una tendencia cada vez más visible entre grandes figuras del deporte que encuentran en el vino una nueva forma de contar territorio, legado y pasión. Excelencias Gourmet ya ha repasado casos como los de Andrés Iniesta, David Silva, Lionel Messi o Edinson Cavani, todos ellos vinculados de una u otra manera a proyectos vitivinícolas.
En esta ocasión, sin embargo, el protagonismo lo tiene Jumilla. Y no es casualidad. La Monastrell es una de las grandes señas de identidad de la denominación y ha construido buena parte de su prestigio gracias a vinos capaces de combinar madurez, estructura y carácter mediterráneo. Excelencias Gourmet ha seguido de cerca la evolución de la zona, incluida la celebración del Certamen de Calidad de los vinos DOP Jumilla, que lleva décadas reivindicando la singularidad de sus elaboraciones.
El primer vino de Rafa Nadal no llega, por tanto, desde una operación puramente mediática, sino desde cepas viejas, rendimientos mínimos y una variedad con fuerte arraigo local.
Después de tantos años dominando sobre tierra batida, ahora su nombre también queda ligado a otra tierra: la seca, calcárea y exigente de Jumilla.