Receta de arroz al horno: una obra tan valenciana como deliciosa

Receta de arroz al horno: una obra tan valenciana como deliciosa

El arroz se cocina de miles de formas distintas y en esta ocasión, la receta implica una fuente de calor distinta y una cazuela de barro. Si no imaginabas ponerle garbanzos o patatas a un arroz, aquí está la Comunidad Valenciana para cambiarte la idea.
Arroz al horno
Arroz al horno
Domingo, Abril 12, 2026 - 16:00

Comer en la Comunidad Valenciana es un placer que no todos tienen la suerte de conocer, pero que deberían buscar. Para quienes saben que el levante sopla mucho más allá de la orilla del Mediterráneo y que las recetas con arroz son mucho más que la paella, esta propuesta les sabrá a gloria. Si no conocías el arroz al horno –o arròs al forn–, bienvenido seas a una de las más deliciosas obras culinarias del interior del territorio valenciano.

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¿Qué hace tan especial al arroz al horno?

El arroz se cocina de miles de formas distintas, sin que el canónico arroz blanco se imponga ni la paellera sea el único recipiente posible. De hecho, en esta receta tan especial, lo que se requiere es un gran cuenco de barro cocido. Allí, los ingredientes se cuecen hasta dar lugar a un plato muy jugoso, con gran sabor a montaña y a producto “de la terreta”. 

  • Es más, en algunos pueblos el utensilio utilizado va más allá de lo habitual, pues incluso puede cocinarse dentro de una calabaza.

Una receta muy valenciana

Para cocinar esta receta tan intrínseca, el chef puede acudir a páginas oficiales de ayuntamientos y diputaciones, tan solo para comprobar lo profundo que se siente este arroz, escondido tras la fama de los protagonistas habituales.

Ingredientes (para 4 personas)

Para conseguir el sabor auténtico, asegúrate de utilizar los ingredientes más frescos que encuentres:

  • Arroz: 400g (aprox. 100g por persona, preferiblemente arroz redondo o tipo bomba).

  • Carne: 1kg de costilla de cerdo troceada.

  • Legumbres: 500g de garbanzos (pueden ser secos o de bote).

  • Verduras: 2 patatas grandes y 2 tomates maduros.

  • Sabor: 1 cabeza de ajos, pimentón dulce, azafrán (o colorante) y sal.

  • Líquido: caldo de cocido o agua (el doble de volumen que de arroz).

Elaboración del Arroz al Horno

1. Preparación previa de los garbanzos: 

Si utilizas garbanzos secos, recuerda ponerlos en remojo 48 horas antes, cambiando el agua cada 8 horas para asegurar una hidratación óptima. Si usas garbanzos de bote ya cocidos, puedes saltarte este paso y simplemente enjuagarlos.

2. Sofrito

  • Antes de empezar, precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo.

  • Pela y corta las patatas en rodajas de grosor medio.

  • Corta los tomates por la mitad.

  • En una sartén con aceite de oliva, sofríe la costilla de cerdo durante 5-10 minutos hasta que esté dorada.

  • La clave del sofrito: Justo antes de retirar la carne, añade el pimentón dulce y remueve durante 1 minuto con cuidado de que no se queme, ya que amargaría el plato.

3. Montaje en la cazuela de barro (seguir con atención este paso es esencial)

La tradición dicta usar una cazuela de barro plana. Distribuye los ingredientes de la siguiente manera:

  1. Añade el arroz y mézclalo con el sofrito de la carne para que absorba el sabor.

  2. Incorpora las costillas, las rodajas de patata, los medios tomates y los garbanzos.

  3. Coloca la cabeza de ajos entera en el centro, el elemento visual más característico de esta receta.

4. Horneado y tiempo de cocción

Añade el agua (o caldo) hirviendo. La medida estándar es el doble de agua que de arroz. Rectifica de sal y añade el azafrán para dar ese color dorado tan apetecible.

Introduce la cazuela en el horno y cocina durante unos 20-25 minutos (dependiendo de la potencia de tu horno) hasta que el arroz haya absorbido todo el líquido y las patatas estén tiernas.

3 consejos para un arroz al horno perfecto

  • El reposo es clave: deja descansar el arroz unos 5 minutos fuera del horno antes de servir para asentar los sabores.

  • El caldo: aunque puedes usar agua, utilizar un buen caldo de cocido casero elevará el plato.

  • La cazuela: si no tienes barro, puedes usar una fuente de cerámica, pero el barro mantiene el calor (y la identidad) de una forma única.

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