Durante el siglo XX, el humidor experimentó una transformación definitiva. La evolución de los sistemas de humidificación permitió mejorar la conservación del tabaco, mientras que la artesanía convirtió algunos modelos en auténticas piezas de lujo.
El humidor “Rinoceronte romántico”, obra de Roberto Fabelo, fue subastado durante la celebración de la esperada Noche de Cóctel del XIX Festival del Habano.