Sopa fría de sandía: el plato que querrás repetir todo el verano
La sopa fría de sandía es una alternativa diferente para disfrutar esta fruta de temporada. Su sabor dulce combina con ingredientes como el tomate, las hierbas frescas y el aceite de oliva virgen extra, dando lugar a un plato ligero y fácil de preparar.
Aunque la sandía suele consumirse sola, cortada en trozos o como parte de bebidas y postres, cada vez es más habitual encontrarla en recetas saladas. Su textura jugosa y su sabor suave permiten incorporarla a ensaladas, gazpachos y otras elaboraciones frías ideales para los meses de calor.
En esta receta, la sandía se incorpora al gazpacho tradicional para aportar un sabor más dulce y una textura ligera, manteniendo la esencia de uno de los platos más representativos de la cocina mediterránea.
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Receta de sopa fría de sandía paso a paso
Información práctica
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Dificultad: Fácil
- Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 1,5 kg de sandía madura sin piel
- 600 g de tomates maduros
- ½ pimiento verde italiano
- 1 diente de ajo
- 2 ramitas de menta fresca o unas hojas de albahaca
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Cortar la sandía en cubos y retirar las semillas más grandes. Reservar algunos trozos para añadir al final como decoración.
- Lavar los tomates y el pimiento, trocearlos e incorporarlos en una batidora junto con la sandía, el ajo, el aceite de oliva virgen extra y las hierbas frescas.
- Triturar todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. Rectificar el punto de sal y pimienta y dejar enfriar en la nevera antes de servir.
- Servir la sopa fría de sandía bien fría con unos cubos de fruta y unas hojas de menta o albahaca para terminar la presentación.
Variaciones de la sopa fría de sandía
Una de las ventajas de esta receta es que admite diferentes combinaciones según los ingredientes disponibles:
- Con queso feta y menta: El queso aporta un contraste salado que combina con el dulzor de la fruta y refuerza su carácter mediterráneo.
- Con pepino: Una opción más ligera en la que ambos ingredientes aportan frescura y una textura muy suave.
- Con langostinos: Una alternativa para convertir esta preparación en un entrante más elaborado, ideal para comidas de verano.
- Con albahaca: La albahaca aporta un aroma intenso que acompaña bien el sabor dulce de la fruta.
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