Ante esta realidad, la sustitución parcial o estratégica del café por otras bebidas se presenta como una opción recomendable para evitar daños en la densidad ósea, especialmente a partir de los 50 años o en personas con riesgo de osteoporosis.
La vitamina D fortalece huesos y sistema inmune. Su déficit se compensa con sol y alimentos como pescado, huevos, queso, hongos y cereales fortificados.