Estos son los cócteles del Racer’s Lounge de Fórmula 1 en Madrid
The Racer’s Lounge, la experiencia creada por Glenfiddich y Aston Martin Formula One™ Team con motivo del Gran Premio de España de Fórmula 1 se construye como una propuesta que lleva el universo de la competición al terreno de la coctelería y convierte cada copa en una etapa de una carrera.
Del 10 al 12 de septiembre, Pinzelada Lounge, en BLESS Madrid, se transforma en un particular punto de encuentro para los amantes del whisky, la gastronomía y el motor. La propuesta no se limita a reproducir la estética de los circuitos: la propia carta de cócteles está construida como si fuera una carrera, desde los instantes previos a la salida hasta el momento en que el semáforo se pone en verde.
El resultado es una secuencia de cinco cócteles de autor elaborados a partir de diferentes expresiones de Glenfiddich, acompañados por pequeños bocados gastronómicos pensados para completar la experiencia.
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Fórmula 1: Una carrera en cinco cócteles
Pole Position Spritz
La carrera comienza con una combinación de Glenfiddich 15, cordial de manzana verde, cava brut y soda. La bebida toma su nombre de la posición de privilegio desde la que parte el piloto más rápido de la clasificación y representa esos momentos de tensión y concentración que preceden a la carrera. Su carácter fresco y burbujeante encuentra compañía en un gazpacho de melocotón de viña.
Green Line Sour
La segunda parada se elabora con Glenfiddich 12, sirope de albahaca, limón y espuma vegetal. En este caso, la inspiración procede de la trazada ideal que siguen los pilotos para encontrar la trayectoria más eficiente en cada curva. El resultado es un cóctel en el que las notas herbáceas y cítricas acompañan al whisky, servido junto a una tosta de steak tartar.
Pit Stop Ginger Fizz
La rapidez de las paradas en las que los equipos cambian neumáticos en cuestión de segundos se traslada a una mezcla de Glenfiddich 12, licor de avellana, limón, sirope simple y ginger ale. El jengibre aporta frescura y un punto especiado, mientras que la avellana introduce un perfil más goloso. Para acompañarlo, la propuesta gastronómica apuesta por el contraste entre un foie micuit y la dulzura de la manzana caramelizada.
Apex Clarified Punch
Probablemente una de las elaboraciones más técnicas de la carta, el apex es el punto interior de una curva y uno de los momentos decisivos para mantener una trayectoria rápida y precisa. La bebida reproduce esa búsqueda del equilibrio mediante una combinación de Glenfiddich 12, piña, coco y limón, sometida a un proceso de clarificación que da como resultado un cóctel limpio y transparente. La parte sólida llega en forma de brocheta de lomo bajo con piña asada.
Green Light Fizz
El último paso antes de que comience la carrera se prepara con Glenfiddich 12, cordial de manzana verde, limón y soda componen una bebida ligera y refrescante cuyo nombre hace referencia a uno de los instantes más reconocibles de cualquier Gran Premio: el encendido de la luz verde. El recorrido termina acompañado de una tartaleta de yuzu, que prolonga en el paladar el carácter cítrico del cóctel.
También hay sitio para el '0.0'
La experiencia incorpora además una alternativa sin alcohol. Podium Pink 0.0 combina pomelo rosa, lima, sirope de agave y soda de pomelo para construir una bebida fresca y cítrica que mantiene el espíritu de la propuesta sin recurrir al whisky.
El nombre tampoco es casual: el podio representa el desenlace de la competición, el momento en que termina la carrera y llega la celebración. En este caso, trasladada a una copa de perfil afrutado y refrescante.
Un whisky nacido de la competición
Más allá de los cócteles, The Racer’s Lounge sirve también como escaparate para la colaboración entre Glenfiddich y Aston Martin Formula One™ Team. Una de sus protagonistas es Glenfiddich 16 Aston Martin F1™ Release N2, segunda edición limitada fruto de esta alianza.
La expresión ha sido desarrollada por Brian Kinsman, Malt Master de Glenfiddich, junto a Adrian Newey, Managing Technical Partner de Aston Martin Formula One™ Team. Su elaboración combina diferentes tipos de barrica —bourbon, Oloroso, Porto y vino blanco— antes de un acabado en barricas de Fino.
El resultado busca reunir los perfiles característicos del whisky de Speyside con una personalidad propia, marcada por notas de fruta madura, flor de saúco, vainilla y roble tostado, junto a matices de miel, toffee y especias suaves.
En The Racer’s Lounge también se podrá disfrutar de The 5AM Whisky, una propuesta especial elaborada con esta edición limitada y vinculada a las largas jornadas de trabajo que forman parte del mundo de la competición.
De la barra al circuito
La experiencia se completa con The Racer’s Challenge, una serie de pruebas de reflejos que trasladan al público parte de la tensión de un piloto. Entre ellas se encuentran BATAK y el Reaction Baton Challenge, juegos en los que la velocidad de respuesta se convierte en protagonista.
Así, The Racer’s Lounge plantea una forma diferente de acercarse a la Fórmula 1: una carrera que empieza con la pole position, pasa por la trazada, los boxes y el vértice de una curva y termina con la luz verde. Todo ello, esta vez, servido en una copa.
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