Luca Cesarini lleva el alma del street food asiático a MSC World Asia

Luca Cesarini lleva el alma del street food asiático a MSC World Asia

Luca Cesarini explica cómo Bangkok, Shanghái y el Mediterráneo inspiran la propuesta panasiática de MSC World Asia sin borrar sus raíces.
Retrato en blanco y negro del chef Luca Cesarini en una cocina profesional, vestido con chaquetilla y delantal de rayas.
Chef Luca Cesarini, responsable de la propuesta panasiática de MSC World Asia
Miércoles, Agosto 12, 2026 - 15:00

La nueva oferta gastronómica de MSC World Asia nace del encuentro entre dos miradas: el conocimiento especializado del chef Xiao Wang y la trayectoria internacional, marcada por sus raíces mediterráneas, del italiano Luca Cesarini.

Es Corporate Executive Chef y responsable del desarrollo de productos de alimentos y bebidas de MSC Cruceros. A lo largo de su carrera ha fusionado la tradición gastronómica italiana con influencias procedentes de los distintos continentes en los que ha trabajado.

Una parte importante de esa trayectoria transcurrió en Asia, con experiencias profesionales en Shanghái, Bangkok y las Maldivas. Allí descubrió la fuerza de los mercados callejeros, la importancia de los platos compartidos y la capacidad de una receta aparentemente sencilla para dejar un recuerdo duradero.

Ese aprendizaje se refleja ahora en el nuevo concepto panasiático de MSC World Asia, inspirado en la comida callejera asiática y concebido como una experiencia informal, dinámica y accesible para viajeros de distintos países.

En esta entrevista con Excelencias Gourmet, Cesarini habla del límite entre reinterpretación y pérdida de identidad, de su colaboración con Xiao Wang y del desafío de trasladar una cocina llena de personalidad a un barco preparado para atender a miles de pasajeros.

Bangkok me enseñó el poder de la comida callejera

Tras pasar una parte importante de su carrera en Shanghái, Bangkok y las Maldivas, ¿cómo transformó Asia su perspectiva como chef arraigado en la cocina mediterránea?

Viniendo de un entorno mediterráneo, ya creía en los ingredientes de calidad, la estacionalidad y la comida como algo que une a las personas. Vivir y trabajar en lugares como Bangkok y Shanghái fue lo que más influyó en mi cocina: me enseñó la importancia de los sabores intensos, los ingredientes de calidad, la estacionalidad y un profundo respeto por las tradiciones culinarias.

Bangkok me demostró lo poderosa que puede ser la comida callejera: los olores, el ruido, la energía y el modo en que unos platos sencillos pueden crear recuerdos tan fuertes.

Shanghái me influyó de otra manera, con platos más reconfortantes y pensados para compartir. Esa combinación es la que realmente ha dado forma a este concepto: nada complicado ni excesivamente formal, simplemente comida deliciosa, excelentes bebidas y platos que se sienten reales, relajados y creados para unir a la gente.

¿Dónde traza la línea entre una reinterpretación contemporánea de una receta asiática y la pérdida de su autenticidad cultural?

La autenticidad consiste en servir una comida que se mantenga fiel a sus orígenes y, al mismo tiempo, crear una experiencia agradable y accesible para nuestros pasajeros.

Para mí, la reinterpretación es válida cuando el alma del plato permanece intacta. Se puede adaptar la presentación, el formato o incluso hacer que la experiencia resulte más accesible, pero el perfil de sabor, los ingredientes y la razón de ser del plato deben respetarse.

En el momento en que un plato pierde esa conexión con sus raíces, se convierte en otra cosa.

Dos miradas para construir un concepto panasiático

Ha trabajado estrechamente con el chef Xiao Wang en este nuevo concepto. ¿Cómo dio forma a la propuesta final el diálogo entre su perspectiva mediterránea y los conocimientos especializados de él sobre la cocina asiática?

Fue un diálogo muy natural y colaborativo, en el que ambos aportamos nuestra experiencia, nuestros viajes, técnicas y conocimientos.

Intercambiamos ideas constantemente, viajamos, probamos y nos desafiamos mutuamente para encontrar el equilibrio perfecto entre los sabores y la experiencia. Cada voz desempeñó un papel en la configuración del concepto final.

MSC World Asia debutará en Barcelona, una ciudad con una fuerte identidad culinaria mediterránea. ¿Existe alguna conexión entre su puerto base y los sabores o la filosofía que hay detrás del nuevo concepto de restauración?

Barcelona es una ciudad gastronómica vibrante, con una fuerte identidad mediterránea y una auténtica cultura del compartir, del sabor y de la generosidad.

Ese espíritu es muy cercano a nosotros porque la cocina mediterránea forma parte de nuestro ADN, y es algo que sabemos que nuestros pasajeros adoran y esperan de MSC Cruceros.

Este restaurante panasiático sigue siendo plenamente asiático en su esencia: su inspiración, sus sabores, sus técnicas y su atmósfera proceden de la cultura de la comida callejera de Asia.

Lo emocionante es que los pasajeros tendrán todavía más opciones a bordo de MSC World Asia. Pronto desvelaremos otra elegante experiencia gastronómica con un vínculo directo con la cocina mediterránea, pero para eso tendrán que permanecer atentos.

Cocinar para miles sin borrar la personalidad del plato

¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de diseñar una experiencia panasiática para miles de pasajeros, garantizando que la escala, la logística y la consistencia no resten personalidad a los platos?

El nivel de complejidad que hay detrás de un concepto como este en el mar es especialmente alto. Las operaciones en cruceros conllevan retos muy específicos que no existen en tierra.

Pero eso es también lo que lo hace tan emocionante: convertir esos retos en una experiencia distintiva y fluida.

Nuestra experiencia global desempeña un papel clave. Operamos 24 barcos en todo el mundo, por lo que conocemos muy bien las expectativas de nuestros pasajeros. Pero la autenticidad también proviene de las personas.

Cada uno de nosotros aporta una conexión personal con Asia, ya sea a través de años trabajando en la región, colaborando con chefs locales o desarrollando conceptos inspirados en su cultura culinaria.

Es esta combinación de experiencia técnica y vivencia personal la que le da al concepto su verdadero valor.

La propuesta de Luca Cesarini parte de una idea aparentemente sencilla: un plato puede evolucionar sin dejar de ser reconocible. Para conseguirlo, la escala no debe imponerse sobre el sabor y la innovación no puede borrar la memoria cultural de la receta.

En MSC World Asia, esa filosofía se traducirá en una cocina informal, concebida para compartir y respaldada por cocineros que conocen de primera mano los sabores que sirven.

Una experiencia diseñada para miles de pasajeros, pero construida a partir de recuerdos, viajes y vínculos personales con Asia.

Luca Cesarini y la cocina panasiática de MSC World Asia
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