Solo un bocado puede hacerte viajar a la otra punta del mundo. La comida carioca, originaria de la ciudad de Río de Janeiro, tiene el poder de transportarnos de inmediato a la playa de Copacabana, al Pão de Açúcar o al Cristo del Corcovado.
Esta cocina brasileña es un crisol de influencias indígenas, africanas y portuguesas; una herencia lusa que, hasta 1822, impregnó la gastronomía local con ingredientes como el bacalao, la canela y la caña de azúcar.
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La Feijoada: el corazón de la cocina carioca
La feijoada es el plato más emblemático de Río. Su historia data de tiempos coloniales, en una mezcla de tradición y resiliencia debido a su historia ya que eran los esclavos quienes cocinaban restos de carnes con frijoles negros.
Otros historiadores afirman que realmente este plato es procedente de la comida portuguesa, más específicamente del cocido portugués. El plato destaca por su intensidad de sabores gracias a una variedad de carnes como chorizo, costillas y carne seca, siendo acompañado de arroz blanco.
El guiso ha adquirido tanta popularidad que han entrado a la escena gastronómica otras variantes como el bolinho de feijoada creado por la chef Kátia Barbosa, de los restaurantes Acochengo Carioca y Sofía, una de las cocineras más importantes de Río de Janeiro, con quien Excelencias Gourmet tuvo el placer de conversar en el marco de Madrid Fusión 2026.
La cocinera contaba con orgullo y humildad como descubrió en la cocina un espacio de resiliencia, donde la creatividad permite modificar la realidad de quienes crecen en las favelas.
Otros clásicos gastronómicos: el picadinho carioca
Además de la feijoada, destaca el picadinho carioca, una combinación de carne picada a punta de cuchillo servida con:
Farofa: Harina de yuca tostada esencial en la dieta brasileña.
Arroz blanco, plátano frito, vinagreta y huevo.
Los Botecos cariocas: el patrimonio cultural de los bares de Río
Para entender la identidad carioca se deben conocer los botecos, bares informales donde se rinde culto al comfort food. En estos templos de la gastronomía urbana destacan platos como:
Empadinha: una empanada que se deshace en la boca, rellena de carne, queso o pollo.
Bolinho de Bacalhau: una croqueta crujiente de bacalao y patata de clara influencia ibérica.
Pastel de Feira: un clásico callejero relleno de carne, huevo y aceituna, acompañado tradicionalmente de un refrescante zumo de caña de azúcar, perfecto para el clima tropical.
Cocina como activismo: de las favelas al éxito mundial de João Diamante
Que la cocina funciona como forma de activismo, es un hecho consumado por la tradición carioca. Grandes precursores de dicha comida proceden de comunidades modestas, lugares donde la humildad está presente y salir adelante puede implicar ciertas complicaciones.
Figuras como el chef y activista João Diamante, han conseguido traer su cocina a eventos tan mundialistas como el ya nombrado, después de haberse criado en el Complejo de Andaraí, una barriada de Río:
“Estoy muy feliz porque una persona como yo, que sale de una barraca carioca, donde no hay muchas oportunidades, llegue al mayor evento de gastronomía del mundo. La misión aquí es representar a Río de Janeiro y llevar todos los conocimientos que obtuvimos aquí también para los favelados y contribuir con ese conocimiento”, explicó a Excelencias Gourmet.
Como destino internacional invitado en la feria, Río de Janeiro ha demostrado que su gastronomía, impulsada por sus chefs más importantes, está lista para liderar el panorama culinario internacional, uniendo placer, historia y compromiso social.