La albahaca púrpura, más aromática y sorprendente que la verde

La albahaca púrpura, más aromática y sorprendente que la verde

La albahaca púrpura, descubierta en un plato de Coco Montes en Pabú, conquista por su aroma especiado, su color intenso y su versatilidad en cocina.
albahaca púrpura y albahaca verde fresca utilizada como ingrediente gastronómico
Albahaca púrpura
Miércoles, Mayo 27, 2026 - 20:00

La albahaca púrpura entró en nuestro radar gracias a Coco Montes, uno de esos cocineros que entienden a la perfección el producto de microtemporada y lo transforman con un lenguaje propio. En su restaurante Pabú, entre unas delicadas alcachofas y unas cerezas de temporada, apareció una hoja morada intensa que nos sorprendió, nos hizo callar y simplemente saborear. Pero apenas un segundo después, ya nos preguntábamos unos a otros qué era aquella hoja aromática capaz de aportar un matiz completamente distinto al plato.

Albahaca púrpura, es una variedad mucho menos conocida que la clásica verde, pero con una personalidad aromática muy diferente. Porque si la albahaca que solemos conocer remite a frescura, tomate y pesto, esta juega con matices más especiados, complejos y sorprendentes.

Qué diferencia a la albahaca púrpura de la verde

Aunque pertenece a la misma familia botánica que la albahaca común (Ocimum basilicum), su color no es un simple capricho visual. Ese tono morado intenso se debe a las antocianinas, pigmentos naturales presentes también en ingredientes como los arándanos, la berenjena o la col lombarda. Pero donde realmente cambia es en el aroma. Frente a la albahaca verde, más dulce y ligeramente anisada, la púrpura ofrece un perfil más especiado, con recuerdos al clavo o al regaliz suave, además de una textura algo más firme.

No se trata necesariamente de decidir cuál es mejor, sino de entender que cumplen funciones distintas en cocina. La verde sigue siendo la reina indiscutible de recetas clásicas como el pesto genovés, pero la púrpura aporta un carácter más inesperado y una presencia visual que la convierte en un ingrediente especialmente interesante.

Aunque todavía no es tan habitual como la verde en supermercados convencionales, empieza a dejar de ser una rareza reservada a cocinas profesionales y mercados especializados.

Cómo usar la albahaca púrpura en cocina sin complicarse

La mejor parte es que no hace falta ser chef para disfrutarla. Funciona especialmente bien en ensaladas con tomate, burrata o mozzarella, pero también con frutas como fresas, melocotón, ciruelas o cerezas, precisamente por ese contraste entre dulzor y perfume herbal.

Con verduras de temporada ofrece resultados sorprendentes, como demostraba aquel plato de Pabú con alcachofas. También puede usarse sobre pastas, pizzas o verduras asadas, preferiblemente añadida al final para no perder aroma ni color, ya que el calor intenso apaga parte de su fragancia y de su atractivo visual.

albahaca morada en plato de Coco Montes restaurante Pabú
Plato de Coco Montes - Restaurante Pabú

¿Un giro interesante? Un pesto elaborado con albahaca púrpura cambia por completo el resultado, tanto visual como aromáticamente. También funciona muy bien en aceites infusionados, mantequillas aromáticas o incluso en bebidas, desde limonadas caseras hasta ciertos cócteles con perfil herbal.

En un momento en el que buscamos ingredientes con personalidad, pero fáciles de incorporar en casa, la albahaca púrpura tiene mucho sentido. Es verdad que, no sustituye a la albahaca verde en nuestras cocinas, pero sí merece dejar de ser una simple curiosidad ornamental para convertirse en un ingrediente con el que jugar más a menudo.

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