En la alta cocina, el helado hace tiempo que dejó de limitarse al final dulce del menú. Hoy el vino despliega todo su potencial: una bebida intensa capaz de convertirse en el aliado perfecto del dulzor extremo... y helado.
¿Quién no ama después de una buena cena, poner el cierre de oro con un delicioso postre y un vinito a tono? De los maridajes entre postres y vinos mucho se ha escrito y en esta ocasión compartimos algunos trucos para lograr la armonía perfecta.