Cada primavera, viñedos de España, Borgoña o Burdeos se iluminan con antorchas para proteger las vides de la helada. Este fenómeno, cada vez más frecuente por el cambio climático, es clave para salvar la cosecha y refleja la conexión profunda entre el viticultor y su viña.
Finalizando el año 2022 un proyecto de investigación de i+I+D consiguió crear un dispositivo, adaptado a cada viñedo, que es capaz de realizar una predicción sostenible del oídio, realizando una detención temprana de esta enfermedad en las vides.