El aceite de las conservas de pescado concentra sabor, grasa y aromas del producto. Lejos de tirarlo, puede convertirse en aliño, base de mahonesa, toque para pastas, arroces, verduras, legumbres o tostadas.
Cuando hay poco en la despensa o incluso se atraviesan momentos de crisis como la falta de agua potable, electricidad, gas, etc., la cocina debe reinventarse para mantener al cuerpo con fuerzas y no claudicar. Todos alguna vez hemos vivido situaciones de emergencia, apuros incluidos, así que lo más probable es que no falten productos en conserva como la clásica lata de atún o lentejas. No obstante, si se extiende la excepcionalidad, comienza un rompecabezas para idear recetas ricas, saludables y sencillas.