La etnobotánica: un puente entre saberes ancestrales, desarrollo social, cultural y gastronómico

La etnobotánica: un puente entre saberes ancestrales, desarrollo social, cultural y gastronómico
Estas prácticas integran conocimientos tradicionales y desarrollos científicos, reconociendo a las plantas más allá de simples elementos biológicos, al asumirlas como recursos medicinales, alimentarios y como pilares de fortaleza cultural.
Etnobotánica en Colombia
Etnobotánica en Colombia
Lunes, Enero 12, 2026 - 19:00

En lo transcurrido del siglo XXI, la etnobotánica ha cobrado una importancia fundamental como disciplina que no solo explora la relación entre los seres humanos y las plantas, sino que se configura como un eje estratégico para enfrentar los desafíos contemporáneos relacionados con dilemas universales de la actualidad, tales como la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y el reconocimiento y la dignificación de los saberes ancestrales como elementos y memorias vivas para el desarrollo social, cultural y económico.

Estas prácticas integran conocimientos tradicionales y desarrollos científicos, reconociendo a las plantas más allá de simples elementos biológicos, al asumirlas como recursos medicinales, alimentarios y como pilares de fortaleza cultural.

El crecimiento demográfico, la contaminación que degrada los recursos ambientales y la pérdida de biodiversidad “en gran medida causada por el factor humano” exigen soluciones inmediatas. Para cumplir con este propósito, la etnobotánica realiza un aporte valioso al amalgamar los saberes ancestrales con la ciencia moderna. Como resultado de esta simbiosis, se pueden crear estrategias de conservación de la mano de las prácticas tradicionales, que permitan fortalecer los sistemas alimentarios locales.

Colombia, un motor de la biodiversidad aplicada a las comunidades

Colombia es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta; su inventario botánico es invaluable. Cada región del país alberga historias de comunidades diversas, compuestas por pueblos indígenas, campesinos y afrodescendientes, que resguardan conocimientos y prácticas botánicas que han permitido su implementación en los sistemas alimentarios y medicinales y, a su vez, el cuidado de los recursos naturales, redundando en su sostenibilidad. Esta herencia de saberes posibilita su incorporación en la gastronomía y la generación de nuevas alternativas de turismo cultural.

En Bogotá se encuentra la Plaza de Mercado del Samper Mendoza, un ícono etnobotánico de la ciudad. En este espacio se realizó un trabajo de investigación que dio como resultado el texto Plantas y saberes de la Plaza Samper Mendoza, fruto de una labor conjunta entre el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y el Instituto para la Economía Social (IPES). Este documento resalta la importancia de la Plaza del Samper Mendoza como un mercado de hierbas emblemático de Bogotá, consolidándose como un inventario etnobotánico integral de las plantas que se comercializan en el contexto urbano para múltiples usos.

Este mercado de hierbas funciona de manera nocturna, bajo la perspectiva de que las plantas poseen usos medicinales, aromáticos y esotéricos, integrando comunidades campesinas e indígenas. Se estima que allí se comercializan en promedio 391 especies de plantas, muchas de ellas también destinadas a uso ornamental. Adicionalmente a su enfoque comercial, este espacio se reconoce como un escenario de experiencias que, a través de sus saberes, fortalecen la identidad cultural y abren la puerta a una nueva vertiente de turismo cultural.

“La etnobotánica se convierte en un motor de desarrollo social y cultural”

Por lo anterior, la etnobotánica se convierte en un motor de desarrollo social y cultural al fortalecer la seguridad alimentaria, respaldar los sistemas productivos locales, impulsar la gastronomía tradicional mediante prácticas ancestrales y el uso de ingredientes locales, así como potenciar el turismo cultural y las experiencias vinculadas al patrimonio biocultural, entendido como la interrelación entre biodiversidad, saberes, prácticas, creencias, lenguas y formas de vida, fomentando su conservación.

Existen proyectos de gran relevancia que desarrollan investigaciones en torno a la etnobotánica y protegen tanto sus elementos materiales como inmateriales, tales como los jardines etnobotánicos ubicados en diversas ciudades del mundo y las redes de guardianes de semillas, que conservan variedades tradicionales de cultivos, su diversidad genética y el intercambio de semillas. Asimismo, los desarrollos de la medicina moderna derivados de saberes tradicionales demuestran que la herencia de los conocimientos ancestrales constituye una fuente de gran valor para el avance de la ciencia.

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