La historia real del jjajangmyeon

La historia real del jjajangmyeon
El jjajangmyeon es uno de los platos más populares de Corea, aunque su origen está en la cocina chino-coreana nacida en el barrio chino de Incheon. Elaborado con fideos de trigo y una salsa espesa de judía negra fermentada, cerdo y verduras, este plato se convirtió en comida cotidiana, símbolo cultural y tradición asociada a fechas como el Black Day.
jjajangmyeon
jjajangmyeon
Lunes, Enero 12, 2026 - 15:00

El jjajangmyeon es uno de los platos más reconocibles de la cocina coreana, aunque su origen no es estrictamente coreano. Se trata de una receta chino-coreana nacida en Incheon, cuando la apertura del puerto permitió la llegada de comunidades chinas a finales del siglo XIX.

En el Chinatown de Incheon, los primeros restaurantes comenzaron a servir platos rápidos, económicos y contundentes para trabajadores portuarios. De ese contexto surgió esta combinación simple pero efectiva: fideos de trigo cubiertos con una salsa espesa de judía negra, carne de cerdo y verduras.

Su éxito fue inmediato. Llenaba, era fácil de producir en grandes cantidades y pronto se convirtió en un plato habitual tanto en restaurantes como en hogares coreanos. 


Hoy, su importancia es tal que Incheon cuenta con un museo dedicado exclusivamente al jjajangmyeon, donde se recorre su evolución cultural y gastronómica.

Un plato cotidiano… y también simbólico

El jjajangmyeon forma parte del día a día en Corea, pero también está ligado a momentos concretos. Es habitual comerlo cuando alguien se muda a una casa nueva, como símbolo de buena suerte, o en pequeñas celebraciones informales.

Además, es el plato protagonista del 14 de abril, conocido como Black Day, una fecha popular entre personas solteras, que se reúnen para comer jjajangmyeon como gesto identitario y social.

Ingredientes clave y consideraciones

La salsa: chunjang, el alma del plato

El ingrediente principal es la pasta de judía negra fermentada, conocida en coreano como chunjang. Se encuentra en supermercados asiáticos y también puede sustituirse por pasta de judía negra china, prácticamente idéntica.

Para un toque picante opcional, se puede añadir gochujang, la pasta de chile fermentado coreana, sin perder la esencia del plato.

Los fideos adecuados

Lo ideal es usar fideos coreanos de trigo para jjajangmyeon. En su defecto, funcionan bien los udon o fideos de trigo anchos. No se recomienda usar fideos de arroz, vermicelli ni soba: la salsa necesita un fideo con cuerpo.

Ingredientes (para 2 personas)

  • Fideos de trigo: 160 g
  • Panceta de cerdo: 150 g
  • Rábano mu / daikon / rábano blanco: 100 g
  • Calabacín: 90 g
  • Patata: 100 g
  • Cebolla: 120 g
  • Aceite de girasol: 15 ml
  • Agua: 150 ml
  • Chunjang (pasta de judía negra): 45 g
  • Fécula de patata o maicena: 3 g
  • Pepino (para terminar): 30 g

Cómo hacer jjajangmyeon paso a paso

Corta todas las verduras y la panceta en dados pequeños.

Calienta el aceite en una sartén o wok y fríe la chunjang durante unos minutos para eliminar su amargor. Retira y reserva.

En el mismo aceite, dora la panceta. Si suelta demasiada grasa, retira el exceso.

Añade las verduras y saltea hasta que empiecen a ablandarse.

Incorpora de nuevo la chunjang y añade el agua. Cocina hasta que la patata esté tierna.

Espesa la salsa con la fécula disuelta en agua y cocina un par de minutos más.

Cuece los fideos aparte, escúrrelos y pásalos brevemente por agua fría.

Sirve los fideos con la salsa caliente por encima y termina con pepino crudo en bastones.

La tradición manda mezclar todo justo antes de comer, para que la salsa impregne bien los fideos.

Con qué acompañar el jjajangmyeon

En Corea se sirve habitualmente con danmuji, el rábano amarillo encurtido que equilibra la intensidad de la salsa.
También es común combinarlo con:

  • Jjamppong, sopa picante de marisco con fideos
  • Tangsuyuk, cerdo frito con salsa agridulce
  • Kimchi fresco, como opción sencilla y efectiva

Incluso existe el jjajjappong, mitad jjajangmyeon y mitad jjamppong, para quienes no quieren elegir.

El jjajangmyeon es mucho más que un plato de fideos: es historia migrante, cocina popular y memoria cotidiana, una receta nacida de la necesidad que terminó convirtiéndose en símbolo cultural. Un ejemplo perfecto de cómo la gastronomía cuenta historias que van mucho más allá del plato.

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