Apenas las temperaturas bajan, se levantan las cucharas. Y sí, el invierno pide caldos y platos reconfortantes que den calor, más energía y menos resfriados. Mientras, el resto del año muchas veces sacamos para comer lo primero que vemos en la despensa, en el frío apetece, y es necesario, comidas más ordenadas y pensadas.
Muchas veces leemos de los famosos alimentos de temporada y de recomendaciones en favor del consumo de verduras como la calabaza y la zanahoria, pero no es un capricho vegetal, sino que, en realidad, aportan propiedades protectoras frente a enfriamientos e infecciones, gracias a la presencia de antioxidantes y vitaminas que apoyan al sistema inmunitario justo cuando más lo necesita. Otros imprescindibles son la cebolla o el nabo, que además de sabor aportan beneficios para la salud intestinal, clave para mantener las defensas fuertes.
Porque el secreto no está en comer más, sino en hacerlo bien: platos calientes, más fibra, proteínas de calidad y rutinas algo más estructuradas. Pero también cambian los horarios. Al anochecer antes, el cuerpo precisa descansar más pronto. De ahí que se hagan cenas más tempranas y ligeras que suelen mejorar tanto la digestión como el sueño.
Luego, un gran desapercibido de estas épocas: la hidratación, porque se percibe menos sed, y se suele dejar de lado, cuando en realidad sigue siendo igual de importante. En aras de consumir las comidas más indicadas a cada hora, diseñamos una sugerencia de menús para comer cada día.
Para empezar el día
- Avena caliente con leche o bebida vegetal, zanahoria rallada, nueces y un toque de canela.
- Tostadas integrales con aguacate y huevo cocido, acompañadas de una infusión caliente.
- Yogur natural con copos de avena, granada y semillas.
¿Te apetece un snack?
- Yogur natural con una cucharadita de miel y fruta
- Manzana templada al horno con canela.
- Puñado de frutos secos tostados y una infusión de jengibre o manzanilla.
Come como un rey
- Lentejas guisadas con calabaza, zanahoria y cebolla, especiadas suavemente.
- Garbanzos con verduras de raíz (nabo, zanahoria, calabaza) y un toque de pimentón.
- Arroz integral con verduras asadas y pollo, pescado blanco o tofu.
¿Qué cenamos?
- Crema de calabaza y curry con pan integral.
- Sopa de verduras con espinacas y fideos integrales.
- Crema de zanahoria y puerro con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Otra opción de desayuno: El invierno en Madrid sabe a churros con chocolate