¿Por qué sentimos más antojo de azúcar en invierno?

¿Por qué sentimos más antojo de azúcar en invierno?

Descubre porqué en invierno aumentan la tentación por el azúcar. Esta es la explicación hormonal y los consejos para controlar el deseo de dulce por la tarde.
Mujer con donuts por antojos de azúcar
antojos de azúcar
Viernes, Febrero 13, 2026 - 13:00

En invierno pareciera que la tentación por el azúcar es directamente proporcional según avanza el día. Mientras más tarde se hace, crece el deseo de tomar algo dulce. Pero no se trata de una simple gula. Hay motivos biológicos que lo demuestran y tiene que ver con la luz, las hormonas y el equilibrio emocional.

La relación entre la melatonina y el deseo de dulce

La temporada fría es, en efecto, cuando la luz solar dura menos. Lo que pocos saben es que influye también en el ritmo interno del organismo. Ocurre entonces que la melatonina, la hormona que regula el sueño, aparece antes y permanece más tiempo activa. Como consecuencia, disminuye la serotonina, el neurotransmisor responsable de la estabilidad emocional y la sensación de bienestar. La conclusión sería la siguiente: mientras anochece, la serotonina desaparece y empieza la melatonina, y con ella la ansiedad. 

Para combatir tal sensación, el cuerpo busca adquirir energía fácil o una rápida compensación, que son los azúcares y carbohidratos simples.  La reacción más directa es entonces consumir azúcar, puesto que eleva rápidamente la glucosa en sangre y estimula temporalmente la producción de serotonina, generando una sensación inmediata de placer y alivio. El problema es que ese efecto dura poco, y pronto vuelve el deseo de repetir.

Más frío, más dulce

A este mecanismo hormonal se suma el frío. Y es que cuando baja la temperatura ambiente, el cuerpo pide más energía, lo cual se traduce en mayor apetito. Por otro lado, se suele hacer menos ejercicios en invierno, o al menos fuera de casa, y apetecen alimentos reconfortantes y calóricos. Todo ello crea el escenario perfecto para que los antojos aparezcan, sobre todo cuando cae la tarde, con el cansancio acumulado.

Te puede interesar: ¿Cómo afecta el hambre a la concentración?

Alimentos para controlar la ansiedad por el azúcar

La clave no está en prohibir el dulce, sino en adelantarse al problema y dar al cuerpo lo que realmente necesita. La solución podría ser incluir de manera consciente hidratos de carbono de calidad en las comidas principales: legumbres, cereales integrales, quinoa o avena, puesto que aportan energía sostenida y ayudan a estabilizar la glucosa, reduciendo los picos de ansiedad.

También son buenos para saciar el hambre alimentos ricos en triptófano como pavo, huevos, legumbres, plátano y avena, acompañados por verduras de hoja verde, frutos secos, semillas y pescado azul, que mejoran la sensibilidad de los receptores de serotonina.

A menos que quieras hacer ayuno intermitente, la recomendación es no dejar pasar demasiadas horas sin comer, ya que el hambre acumulada intensifica el deseo de azúcar. Asimismo, se sugiere “marcar el final” de la cena con una infusión caliente. Es la señal de que la ingesta ha terminado y ayuda a frenar el impulso de seguir picando.

Pero si apareciera, la alternativa puede ser elegir opciones más nutritivas como fruta, yogur natural o preparaciones caseras con cacao puro y frutos secos.

Buscar