Cada vez más investigaciones relacionan la microbiota con un envejecimiento saludable. Alimentación rica en fibra, alimentos fermentados, ejercicio, descanso y control del estrés son algunas de las claves para mantener este ecosistema intestinal en equilibrio.
No podemos evitar cumplir años, pero sí podemos frenar y tratar algunas de las manifestaciones del envejecimiento prematuro, mediante la combinación estratégica de alimentos, practicando actividad física regular, controlando el estrés crónico al que estamos sometidos y la ayuda de nutricosméticos y suplementos antioxidantes.