¿Sabías que el bar más pequeño de Noruega está en el Ártico? Descubre Raketten

¿Sabías que el bar más pequeño de Noruega está en el Ártico? Descubre Raketten
En Tromsø, sobre el círculo polar ártico, Raketten es el bar más pequeño de Noruega. Un quiosco de 3,6 m² abierto desde 1911 que ha sobrevivido a guerras, incendios y hoy atrae a miles de viajeros con sus famosos perritos de reno.
Bar Raketten
Bar Raketten
Martes, Febrero 3, 2026 - 09:05

Muy por encima del círculo polar ártico, en pleno epicentro del turismo de auroras boreales, existe un lugar diminuto que rompe cualquier lógica gastronómica. Destaca entre la nieve por su intenso color amarillo… y por las colas que se forman cada día frente a él. Así ocurre desde 1911 en la ciudad de Tromsø, donde un pequeño quiosco de apenas 3,6 metros cuadrados se ha convertido en una de las paradas gastronómicas más curiosas del norte de Europa.

Su nombre es Raketten, El Cohete, y ostenta un título tan peculiar como real: el bar más pequeño de Noruega.

Un quiosco con más de 100 años de historia en el Ártico

Situado en la calle principal de Tromsø, Storgata, Raketten nació en 1911 como un quiosco callejero clásico. Vendía prensa, dulces, chocolate y pequeños snacks en una ciudad que, por aquel entonces, contaba incluso con fábricas locales de chocolate.

“En ese momento había tres quioscos en Tromsø, pero Raketten siempre se ha mantenido en el mismo lugar”, explica Victoria Siri, actual gerente del local.

Su fundadora fue Margit Løkke, una de las pocas mujeres emprendedoras de la época, que convirtió este diminuto espacio en un punto de encuentro social para la ciudad.

La historia de Raketten es también la historia de Tromsø. Ha sobrevivido a dos guerras mundiales, al clima extremo del Ártico y a uno de los episodios más duros de la ciudad: el gran incendio de 1969, que destruyó 28 casas de madera del casco histórico.

Mientras todo a su alrededor quedaba reducido a cenizas, el quiosco permaneció abierto.

“Todo parecía un paisaje lunar, pero el quiosco seguía funcionando, creando un halo de esperanza entre la población”, recuerda Victoria Siri.

Ese mismo año, el hombre llegó a la Luna. La metáfora fue inevitable. Desde entonces, el quiosco adoptó el apodo que lo haría famoso: Raketten, El Cohete.

Por su valor histórico y simbólico, el Departamento de Patrimonio Cultural de Noruega lo protege hoy como pieza histórica viva del país.

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¿Qué comer en Raketten? Perritos de reno: la estrella gastronómica más inesperada

Aunque su tamaño es mínimo, su impacto gastronómico es enorme. Dentro de Raketten se elaboran dos cosas fundamentales para sobrevivir al invierno ártico:

  • Vino caliente
  • Hot dogs de reno, la carne más popular del norte de Noruega

Los perritos se sirven de forma sencilla, con kétchup y mostaza, pero se han convertido en una auténtica atracción culinaria.

“De la mañana a la noche vendemos perritos de reno. Nuestra terraza se llena a todas horas”, explica la gerente.

La terraza, ampliada recientemente, permite disfrutar de esta comida rápida tradicional mientras se combate el frío polar.

El bar más pequeño de Noruega… y gigante en internet

Raketten mide 3,6 m², pero su fama es global. Instagram, blogs de viajes y medios internacionales han convertido este quiosco en una parada obligatoria para turistas de todo el mundo.

“No somos grandes en la vida real, pero en internet somos gigantes”, bromea Victoria.

Hoy emplea a 14 personas, a las que llama cariñosamente sus astronautas, encargadas de mantener viva una tradición centenaria.

Raketten no es solo un bar diminuto. Es una cápsula del tiempo, un símbolo de resistencia urbana y una demostración de que la gastronomía también se construye desde lo pequeño.

En un mundo obsesionado con el tamaño, la espectacularidad y la novedad, este quiosco ártico recuerda que la historia, la identidad y la curiosidad también se sirven en formato mini.

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