
El quindim es un postre típico de Brasil que se asemeja a un flan y está hecho a base de coco, yemas de huevo y azúcar. Este dulce tiene su origen en la época colonial, cuando los portugueses llevaron consigo recetas europeas que utilizaban yemas de huevo y azúcar. Con el tiempo, estas recetas se adaptaron a los ingredientes locales, como el coco, que es muy abundante en Brasil, lo que dio lugar a delicias como el quindim.
Su preparación es bastante sencilla, pero su sabor refinado y su atractiva presentación lo convierten en el centro de atención en cualquier mesa. Su dulzor, combinado con el toque exótico del coco, su cremosidad y su intenso color amarillo lo distinguen.
Al presentarse en porciones individuales, el quindim se convierte en una opción ideal para eventos y celebraciones. Se disfruta mejor recién desmoldado y a una temperatura ligeramente fría. Se puede servir solo o acompañarlo con un café o té, y también se puede complementar con frutas frescas como mango o piña para añadir un toque tropical.
Cómo prepararlo
Ingredientes del quindim
60 g de coco rallado
120 g de leche de coco
6 yemas de huevo
150 g de azúcar blanco (90 g para la mezcla y 60 g para los moldes)
45 g de mantequilla (25 g para la mezcla y 20 g para los moldes)
Preparación
Comenzamos mezclando 60 gramos de coco rallado con 120 gramos de leche de coco. Dejamos reposar la mezcla durante 5-10 minutos para que el coco se hidrate.
En un bol, mezclamos 6 yemas de huevo junto con 90 gramos de azúcar blanco y 25 gramos de mantequilla derretida.
Cuando el coco se haya hidratado, lo vertemos en la mezcla de yemas y mezclamos muy bien hasta integrar. Reservamos.
Precalentamos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo. Engrasamos 4 flaneras con 20 gramos de mantequilla a temperatura ambiente y sobre la mantequilla, espolvoreamos 60 gramos de azúcar blanco hasta que los moldes queden perfectamente cubiertos con estos ingredientes.
Repartimos la mezcla en las flaneras y preparamos un baño maria colocando estas en un recipiente más amplio con agua. Horneamos durante 35-40 minutos o hasta que pinchemos en el centro de uno con un palillo y salga limpio.
Dejamos enfriar los quindim por completo a temperatura ambiente y los desmoldamos con cuidado.