¿Aceite rosa? Aurelia convierte el AOVE en el ingrediente más inesperado de la mesa

¿Aceite rosa? Aurelia convierte el AOVE en el ingrediente más inesperado de la mesa

Un Picual de Jaén, pigmentos naturales de remolacha y casi un año de I+D: Aurelia convierte el aceite de oliva en rosa sin renunciar a su origen.
Botella de Aurelia, el aceite rosa de L’AUREA elaborado con AOVE Picual y pigmentos vegetales de remolacha, presentada en su estuche rosa.
Aurelia, el aceite rosa de L’AUREA
Sunday, October 4, 2026 - 10:00

Estamos acostumbrados a reconocer el aceite de oliva en una gama de verdes, amarillos y tonos dorados. Son colores tan asociados al producto que casi nunca nos planteamos que puedan ser diferentes. Aurelia parte precisamente de esa pregunta: ¿qué ocurriría si uno de los grandes productos de la gastronomía española mantuviera su perfil de aceite pero llegara a la mesa teñido de rosa?

La respuesta la propone L’AUREA, una nueva marca española que ha convertido el color en el elemento diferencial de uno de sus primeros lanzamientos. Aurelia se elabora con aproximadamente un 95 % de aceite de oliva virgen extra Picual de agricultura ecológica y un 5 % de concentrado natural de remolacha, responsable de la tonalidad rosa.

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Aurelia, Aceite de Oliva Virgen Extra rosa

No contiene colorantes artificiales destinados a conseguir ese efecto. El objetivo del proyecto ha sido modificar uno de los atributos visuales más reconocibles del producto sin convertirlo en un aceite con sabor a remolacha. Según la marca, el resultado mantiene el perfil aromático y gustativo del AOVE utilizado como base, mientras que el cambio se concentra en la percepción visual.

La propuesta aparece en un momento en el que el aceite de oliva español no solo se reivindica por calidad y origen, sino también por su capacidad para entrar en nuevos territorios gastronómicos. Excelencias Gourmet ha mostrado recientemente cómo el AOVE puede pasar de la alta cocina a desarrollos tan inesperados como una cerveza elaborada con extracto de aceite de oliva virgen extra, una muestra de que la innovación alrededor del producto está ampliando sus fronteras tradicionales.

De una ocurrencia a casi un año de investigación

Conseguir un aceite rosa sin incorporar un sabor que desplace al propio AOVE resultó bastante más complejo que añadir simplemente un pigmento. L’AUREA desarrolló el proyecto durante cerca de un año de investigación y desarrollo junto con Tecnalia, mientras que el trabajo alrededor de la percepción y elección del color contó con una investigación vinculada a la Universidad Politécnica de Madrid.

El objetivo era encontrar una formulación vegetal estable y una tonalidad que siguiera perteneciendo mentalmente al universo de los alimentos. En lugar de buscar un rosa puramente decorativo, la investigación se orientó hacia un color próximo a la frambuesa, capaz de generar sorpresa sin resultar completamente ajeno a aquello que esperamos encontrar en un plato.

Esa decisión es especialmente interesante porque el color influye en nuestras expectativas antes incluso de probar un alimento. Un líquido rosa puede hacernos anticipar dulzor, fruta o acidez, de modo que Aurelia juega deliberadamente con una pequeña contradicción sensorial: la vista espera una cosa mientras nariz y boca deberían seguir encontrando el carácter de una Picual.

Debajo del rosa hay un aceite procedente de Jaén, territorio inseparable de la cultura española del olivar. Excelencias Gourmet ha abordado en distintas ocasiones el papel de la provincia como gran escaparate del AOVE, como en El oro de Jaén en la World Olive Oil Exhibition, donde productores, almazaras y territorio aparecen como parte de una misma identidad gastronómica.

La variedad elegida por L’AUREA es Picual, de cosecha temprana, filtrada y extraída en frío. Su perfil se mueve entre aromas de aceituna verde, hierba, tomate y alcachofa, con un amargor ligero y un picante progresivo. Precisamente la Picual es una de las variedades españolas con mayor personalidad y una de las más versátiles en cocina. En nuestra guía A cada plato, su aceite explicamos cómo su intensidad, sus notas verdes y ese punto amargo y picante permiten utilizarla desde ensaladas y tostadas hasta guisos, legumbres y salsas con carácter.

La materia prima de L’AUREA procede de una finca familiar situada en la Sierra de Larva, en Jaén. La vinculación personal del fundador, Enrique Onieva, con el olivar viene, sin embargo, de otra rama: pertenece a la quinta generación de una familia ligada al cultivo del olivo en Baena, Córdoba. El aceite empleado por la marca no procede de esas explotaciones familiares, sino de un productor seleccionado en Jaén.

¿Es realmente un AOVE rosa?

La expresión “aceite rosa” funciona perfectamente para explicar visualmente el producto, pero desde el punto de vista del etiquetado existe un matiz importante. Aurelia no se comercializa jurídicamente simplemente como aceite de oliva virgen extra, sino como “condimento a base de aceite de oliva virgen extra y concentrado de remolacha”.

La propia ficha oficial de Aurelia declara un 94,9 % de aceite de oliva virgen extra procedente de agricultura ecológica y un 5 % de concentrado de remolacha. La incorporación de ese segundo ingrediente obliga a reflejar en el nombre legal del alimento su verdadera composición.

La precisión resulta importante porque ayuda a entender exactamente dónde está la innovación. No existe una variedad de aceituna capaz de producir naturalmente un aceite rosa ni estamos ante una consecuencia extraordinaria del proceso de molturación. La base es un AOVE Picual y el color se incorpora posteriormente mediante pigmentos vegetales procedentes de la remolacha.

L’AUREA ha articulado el lanzamiento a través de dos referencias que parten del mismo origen. Julia representa la versión clásica, un AOVE Picual ecológico de cosecha temprana, mientras que Aurelia utiliza esa misma base para explorar una lectura más visual y creativa del producto.

La comparación entre ambas resume bien el discurso de la marca: tradición y transformación no tienen necesariamente que enfrentarse. El aceite puede seguir reivindicando variedad, origen y calidad mientras experimenta con formas nuevas de llegar al consumidor.

Esa convivencia entre identidad e innovación se observa también en la alta cocina. El Premio Internacional de Cocina con AOVE Jaén Paraíso Interior vuelve a demostrar cada año cómo chefs nacionales e internacionales utilizan el virgen extra no solo como grasa culinaria, sino como ingrediente protagonista de recetas cada vez más creativas.

Cuando el aceite también forma parte del diseño del plato

El terreno donde Aurelia encuentra mayor sentido es probablemente el uso en crudo. Si el producto se incorpora a una preparación en la que el color termina desapareciendo, buena parte de su singularidad pierde protagonismo. Por eso la marca propone utilizarlo especialmente en elaboraciones donde las gotas de aceite sean visibles y puedan intervenir también en el emplatado.

Una burrata, un queso fresco, un hummus claro, una ensalada, una tostada, verduras o determinados aperitivos ofrecen un lienzo mucho más adecuado para que el contraste cromático funcione. En este contexto, el aceite deja de aportar únicamente grasa, aroma, textura o sabor y empieza a desempeñar también una función estética.

Eso no significa que el color deba sustituir a la calidad del aceite. Precisamente ahí se encuentra el desafío del producto: demostrar que el efecto visual tiene una utilidad gastronómica más allá de la primera fotografía.

En Excelencias Gourmet hemos abordado anteriormente cómo el AOVE puede convertirse en un ingrediente capaz de establecer auténticas armonías culinarias. Castillo de Canena fue pionero incluso en aplicar tecnología de foodpairing a sus aceites Picual y Arbequina para estudiar científicamente combinaciones con otros alimentos. La innovación en torno al aceite, por tanto, no empieza ni termina en el color.

Aurelia introduce, sin embargo, una variable poco explorada: hacer que el propio AOVE participe deliberadamente en la composición visual de la receta. Para restauración, catering, eventos o determinados formatos gourmet, esa posibilidad puede convertirse en una herramienta creativa especialmente reconocible.

También plantea un debate interesante sobre cómo contamos un producto cuya imagen tradicional lleva siglos prácticamente intacta. España posee algunos de los aceites de oliva virgen extra más reconocidos internacionalmente, siete referencias españolas llegaron a situarse entre los diez primeros de la Guía EVOOLEUM 2025, y buena parte de la comunicación del sector se ha construido alrededor de calidad, territorio, variedad y salud. El liderazgo español en los grandes rankings internacionales de AOVE demuestra que existe una base de excelencia sobre la que también pueden desarrollarse discursos nuevos.

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Aceite de Oliva Virgen Extra L´Aurea

L’AUREA quiere situarse precisamente ahí: no cuestionando el valor del aceite tradicional, sino intentando traducirlo al lenguaje del diseño, la creatividad y una nueva generación de consumidores.

La prueba definitiva llegará con el uso. Una innovación puede provocar curiosidad una vez; para quedarse en la cocina necesita demostrar que tiene sentido después de la sorpresa inicial. Aurelia tendrá que encontrar ese lugar entre chefs, consumidores y profesionales que vean en el rosa algo más que un recurso llamativo.

Pero el primer efecto ya lo consigue. Ante una botella de aceite rosa, incluso quien lleva toda la vida utilizando AOVE se detiene, mira dos veces y pregunta qué está viendo.

Y conseguir que volvamos a mirar con curiosidad un producto que lleva siglos sobre nuestra mesa ya es, en sí mismo, una pequeña revolución.

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