La hostelería española afronta nuevos cambios con la ley del desperdicio alimentario, que impulsa medidas para reducir excedentes y reorganizar procesos internos.
El gobierno italiano ha tomado una posición en contra de los alimentos producidos a partir del cultivo celular, pero la controversia aún continúa. Mientras tanto, habrá que esperar a ver cómo se desarrollan las políticas alimentarias de la Unión Europea y si se permitirá la producción y comercialización de estos alimentos en el futuro.