Parece una zanahoria, pero no lo es: descubre la chirivía y sus propiedades

Parece una zanahoria, pero no lo es: descubre la chirivía y sus propiedades

Una hortaliza de sabor ligeramente dulce, rica en fibra, vitamina C y potasio, que cuenta con una larga historia en la gastronomía europea y ofrece múltiples posibilidades en la cocina.
Chirivía
Chirivía: propiedades, beneficios y cómo cocinarla
Thursday, November 5, 2026 - 18:00

La chirivía es una raíz poco conocida que, sin embargo, forma parte de la alimentación del ser humano desde hace siglos. Cultivada en Europa desde la Antigüedad, fue durante mucho tiempo un alimento habitual antes de que otras hortalizas, como la patata, ocuparan su lugar. Hoy vuelve a ganar presencia en los mercados y en la cocina. Sobre su historia, características, propiedades nutricionales y formas de consumo hablaremos en este artículo.

¿Qué es la chirivía?

También conocida como pastinaca o apio de campo, la chirivía (Pastinaca sativa) es una planta de la familia de las apiáceas cuya raíz se utiliza como hortaliza. Es originaria de Eurasia y se cultiva en regiones templadas. Su consumo se remonta a la época romana, cuando ya se cultivaba por su raíz comestible. 

¿Sabías que...? Antes de que el azúcar se convirtiera en un ingrediente habitual en las cocinas europeas, la chirivía se utilizaba como edulcorante natural gracias a su contenido en azúcares.

Con el paso del tiempo, su presencia en la alimentación europea fue disminuyendo, especialmente con la expansión del cultivo de la patata, que terminó ocupando un lugar destacado en la dieta. Sin embargo, la chirivía ha mantenido su presencia en algunas cocinas tradicionales y hoy vuelve a despertar interés entre agricultores, cocineros y consumidores que buscan recuperar hortalizas menos habituales.

chirivía

Características y beneficios nutricionales

A primera vista, la chirivía recuerda a una zanahoria, aunque se diferencia por su color blanquecino o crema, su superficie más rugosa y su forma irregular. Su sabor es ligeramente dulce, con notas terrosas y un toque especiado que se intensifica al cocinarla.

Al igual que la zanahoria, el apio, el perejil, el eneldo y el hinojo, pertenece a la familia de las apiáceas, también conocida tradicionalmente como umbelíferas. Desde el punto de vista nutricional, destaca por su contenido en fibra, vitamina C y minerales.

La fibra contribuye al funcionamiento normal del sistema digestivo. Además, la chirivía contiene fructanos, entre ellos inulina, un tipo de fibra prebiótica que sirve de alimento a determinadas bacterias beneficiosas de la microbiota intestinal. Su contenido en fibra también favorece la sensación de saciedad, por lo que puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada.

Por su parte, la vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y el potasio participa en el funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos, además de ayudar al mantenimiento de una presión arterial normal.

¿Cómo consumirla?

La chirivía ofrece numerosas posibilidades en la cocina. Puede consumirse cruda, cortada en láminas finas o rallada para incorporar a ensaladas, aunque también es habitual cocinarla.

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Asada al horno desarrolla un sabor más dulce y una textura tierna. También se puede utilizar en cremas, purés, sopas, caldos y guisos, o como guarnición para acompañar carnes y pescados. Otra opción es combinarla con zanahorias, patatas y otras raíces para preparar platos de verduras asadas.

Antes de cocinarla, basta con lavarla bien, retirar los extremos y pelarla si su piel está demasiado gruesa o presenta imperfecciones.

Receta de crema de chirivía

crema de chirivía

La chirivía es perfecta para preparar cremas y purés. Su textura, una vez cocinada, y su sabor ligeramente dulce dan lugar a un plato suave y delicioso, ideal para los días más fríos.

Ingredientes (para 4 personas):

  • 500 g de chirivías.
  • 1 patata mediana.
  • 1 puerro.
  • 750 ml de caldo de verduras.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 100 ml de nata para cocinar (opcional).
  • Sal y pimienta al gusto.
  • Una pizca de nuez moscada.

Elaboración:

  1. Lava, pela y corta las chirivías y la patata en trozos pequeños. Limpia el puerro y córtalo en rodajas.
  2. Calienta el aceite de oliva en una olla y sofríe el puerro durante unos minutos, hasta que esté tierno.
  3. Incorpora la chirivía y la patata. Remueve y añade el caldo de verduras.
  4. Cocina a fuego medio durante unos 20-25 minutos, hasta que las hortalizas estén blandas.
  5. Retira del fuego y tritura hasta conseguir una crema fina y homogénea.
  6. Añade la nata, si lo deseas, y sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezcla y calienta unos minutos más sin dejar que hierva.
  7. Sirve caliente. Puedes decorar con unas gotas de aceite de oliva, semillas tostadas o picatostes.

Consejo: si prefieres una crema más ligera, puedes prescindir de la nata y ajustar la textura añadiendo un poco más de caldo.

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