Daddy Yankee cambia el reguetón por los anticuchos: así es Cholapink, su restaurante peruano en Nueva York
La dirección es el 32 de Spring Street, en Nolita, Nueva York. El concepto: cocina peruana urbana, rápida, accesible y construida alrededor de uno de los grandes emblemas de la calle limeña, el anticucho.
Detrás de Cholapink se encuentran dos nombres procedentes de mundos muy distintos. Por un lado, Daddy Yankee, una de las figuras más reconocibles de la música urbana latina. Por otro, Jaime Pesaque, chef peruano y responsable de Mayta, restaurante de Lima que ha consolidado una importante proyección internacional.
El proyecto, sin embargo, pudo haber sido completamente diferente.
Daddy Yankee quería Perú, no México
Según ha explicado Pesaque, la propuesta inicial de los inversores contemplaba desarrollar un concepto de comida mexicana.
Daddy Yankee tenía otra idea.
“Yo lo hago, pero no mexicano, peruano. Porque mi cocina favorita es la peruana”, recordó el chef al explicar cómo terminó definiéndose Cholapink.
El artista puertorriqueño ha mostrado desde hace tiempo su interés por la cocina del Perú y el proyecto terminó tomando forma después de un viaje al país junto a Pesaque, en el que probaron algunos de sus platos más representativos.
Anticuchos, ceviche, arroz chaufa y otras preparaciones callejeras sirvieron como punto de partida para trasladar ese universo gastronómico al ritmo de Nueva York.
El propio Daddy Yankee resumió la idea como un restaurante fast casual, urbano y pensado para acercar los sabores peruanos a un público amplio.
La colaboración conecta además con una tendencia que Excelencias Gourmet lleva tiempo siguiendo: la creciente internacionalización de la cocina peruana. En Perú Mucho Gusto, por ejemplo, la gastronomía del país amplió su presencia internacional precisamente hacia ciudades como Madrid y Nueva York.
El anticucho, protagonista de Cholapink
La parrilla será uno de los grandes ejes del restaurante.
Los anticuchos, uno de los platos callejeros más populares de Perú, funcionarán como punto de partida para distintas combinaciones de carnes, pescados, vegetales, adobos y salsas.
Entre las elaboraciones anunciadas figuran muslos de pollo glaseados con miso y ají mirasol, además de un bistec de res ahumado con ají panca, salsa huancaína y chimichurri.
También habrá panceta de cerdo con rocoto agridulce y chutney de piña, pescado del día con ají amarillo y alioli de yuzu y una propuesta vegana de champiñones con maní, ají panca y una emulsión de hierbas peruanas.
La carta se completa con especialidades reconocibles como ceviche, arroz chaufa y choclo asado cremoso.
Precisamente el anticucho tiene una larga historia dentro de la cocina peruana y sigue siendo uno de sus grandes iconos callejeros. En Excelencias Gourmet hemos recorrido también la historia y tradición de esta preparación, estrechamente vinculada a la parrilla y a la cultura popular limeña.
Del pisco sour al té de muña
El componente peruano continúa también en la bebida.
Cholapink incorporará pisco sours, el cóctel más internacional elaborado con pisco, junto a bebidas sin alcohol inspiradas en ingredientes del país.
Entre ellas aparece un té de muña combinado con cacao y manzana.
La presencia del pisco resulta casi inevitable en una propuesta que quiere explicar Perú desde una mirada contemporánea. En nuestro recorrido por las bebidas emblemáticas de Iberoamérica, el pisco sour ocupa precisamente un lugar central entre las grandes referencias líquidas del continente.
Un restaurante peruano para el ritmo de Manhattan
Cholapink no pretende trasladar a Nueva York un restaurante peruano de alta cocina en formato clásico.
La idea es justamente la contraria: llevar algunos de los sabores más reconocibles del Perú a un servicio rápido, informal y adaptable al ritmo de Manhattan.
El local tendrá capacidad aproximada para unas 60 personas y combinará materiales como piedra, metal, madera y superficies rosadas. Su estética se inspira en parte en el colorido de las tradicionales polleras peruanas.
El propio nombre Cholapink juega con esa identidad visual, mientras que la web oficial refuerza la conexión con Perú incluso a través de la música.
El restaurante abrirá el 28 de octubre de 2026 y su web oficial ya anuncia su llegada a SoHo bajo el mensaje “LIM → NYC”.
Puede consultarse en cholapink.com.
Jaime Pesaque, de Mayta al fast casual
El otro gran nombre del proyecto es Jaime Pesaque.
El chef peruano dirige Mayta, uno de los restaurantes limeños con mayor reconocimiento internacional de los últimos años, y ha construido su cocina alrededor de producto peruano, técnica contemporánea e identidad local.
Cholapink supone llevar esa experiencia a un formato mucho más directo.
Pesaque ha explicado que la inspiración procede de los mercados y las calles de Perú, donde se encuentran algunos de los sabores que forman parte de la vida cotidiana del país.
Esa internacionalización de la cocina peruana no es nueva en Nueva York. En 2025, Perú Mucho Gusto reunió a más de 5.000 asistentes en Brooklyn, confirmando el creciente interés del público neoyorquino por una gastronomía que ha convertido producto, mestizaje e identidad en algunas de sus grandes fortalezas.
También varios restaurantes peruanos han logrado hacerse un hueco destacado en la escena gastronómica de la ciudad. Contento, Llama Inn y Caleta 111 han figurado entre los representantes iberoamericanos reconocidos dentro de la restauración neoyorquina.
De Puerto Rico y Perú a Nueva York
La alianza entre Daddy Yankee y Pesaque representa también un cruce especialmente latinoamericano.
Un artista puertorriqueño, un chef peruano y una ciudad como Nueva York funcionan como punto de encuentro para una propuesta que no busca reproducir literalmente la tradición, sino hacerla accesible, urbana y fácilmente reconocible.
Antes de la apertura oficial, Daddy Yankee ya presentó el local a amigos, seguidores y personalidades del entretenimiento, entre ellos J Balvin, Myke Towers y Jeremy Ayala.
Y hubo un plato que recibió una recomendación especialmente entusiasta del artista: el arroz chaufa, servido con la salsa de la casa.
Quizá ahí esté la mejor manera de entender Cholapink.
No es una incursión de Daddy Yankee en la alta cocina. Es su apuesta por una gastronomía que admira, llevada a Nueva York de la mano de un chef peruano y convertida en anticuchos, brasas, ajíes, pisco y comida para compartir sin demasiadas ceremonias.