
La Sangiovese es una de las variedades de uva más emblemáticas de Italia, conocida por su papel fundamental en la producción de algunos de los vinos más prestigiosos del país, como el Chianti, el Brunello di Montalcino y el Vino Nobile di Montepulciano. Su nombre, que se traduce como "sangre de Júpiter", evoca una rica herencia cultural y histórica que se entrelaza con la tradición vitivinícola italiana.
Orígenes y distribución
La Sangiovese tiene sus raíces en la región de la Toscana, donde ha sido cultivada durante siglos. Aunque su origen exacto es incierto, se cree que esta variedad ha estado presente en la península itálica desde tiempos antiguos. A lo largo de los años, su cultivo se ha expandido a otras regiones de Italia, como Emilia-Romagna, Lazio y Marche, así como a países como Argentina, Estados Unidos y Australia, donde se ha adaptado a diferentes climas y suelos.
Características de la uva
La Sangiovese es una uva de piel fina, que presenta una acidez natural elevada y taninos moderados, lo que contribuye a su versatilidad en la elaboración de vinos. Su perfil aromático es complejo, con notas que pueden incluir frutos rojos como cerezas y fresas, así como matices de hierbas, especias y, en algunos casos, toques terrosos. Esta diversidad de aromas y sabores hace que la Sangiovese sea una variedad muy apreciada tanto por productores como por consumidores.
Vinificación y estilos de vino
Los vinos elaborados con Sangiovese pueden variar considerablemente en estilo, lo que depende en gran medida de la región de cultivo, el clima y las técnicas de vinificación utilizadas. En general, los vinos jóvenes tienden a ser frescos y frutales, mientras que los más envejecidos desarrollan una mayor complejidad y profundidad.
Chianti: Uno de los vinos más famosos elaborados con Sangiovese, el Chianti se caracteriza por su acidez brillante y sabores a frutas rojas, a menudo complementados con notas herbáceas y especiadas. La normativa de producción requiere que al menos el 70% del vino sea Sangiovese.
Brunello di Montalcino: Este vino se elabora exclusivamente con Sangiovese Grosso, una variante de la Sangiovese. Es conocido por su estructura robusta y su capacidad de envejecimiento, con sabores que evolucionan y se intensifican a lo largo del tiempo.
Vino Nobile di Montepulciano: Este vino también utiliza la Sangiovese, aunque en combinación con otras variedades locales. Su perfil es más suave y redondeado, con un enfoque en la elegancia y la complejidad.
La Sangiovese no solo es una uva; es un símbolo de la riqueza cultural y la diversidad de la viticultura italiana. Su capacidad para adaptarse a diferentes terroirs y su versatilidad en la producción de vinos hacen de la Sangiovese una variedad fascinante y digna de exploración.
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