La Academia Iberoamericana de Gastronomía y las academias nacionales que la integran, en colaboración con Hostelería de España, han planteado y acordado impulsar un cambio legislativo para que, en el futuro, las denominaciones profesionales de los diferentes niveles de la actividad hostelera sean similares y tengan una cierta uniformidad, tanto en la cocina como en la sala y la bodega.