D.O. Rueda lleva sus vinos ante 12 sumilleres de restaurantes Michelin
La tercera edición de Discovery Rueda ha reunido a profesionales de la sumillería de restaurantes con Estrella Michelin en una experiencia dirigida por Ferran Centelles que ha combinado cata, formación, alta cocina y recorrido por el patrimonio vitivinícola de la denominación.
¿Qué necesita un vino para ganarse un lugar en la carta de un gran restaurante? La respuesta no depende únicamente de una puntuación, una variedad de uva o una denominación de origen. Detrás de cada elección entran en juego el criterio del sumiller, la personalidad del vino, su capacidad gastronómica e incluso la historia que puede contar al comensal.
Precisamente alrededor de esa cuestión ha girado la tercera edición de Discovery Rueda, el encuentro profesional con el que la D.O. Rueda busca acercar la realidad de sus vinos a algunos de los profesionales que actúan como puente entre las bodegas y el consumidor.
En esta ocasión, la iniciativa ha reunido a 12 sumilleres procedentes de restaurantes con Estrella Michelin de distintos puntos de España en un programa encabezado por Ferran Centelles, sumiller, divulgador y antiguo miembro del equipo de elBulli.
Más que organizar una cata convencional, la denominación ha planteado una experiencia alrededor del vino que combina conocimiento técnico, gastronomía, paisaje, patrimonio y contacto directo con bodegas y elaboradores.
¿Qué tiene que tener un vino para entrar en una gran carta?
Discovery Rueda comenzó en Valladolid con un taller participativo liderado por Centelles. El punto de partida parecía sencillo, pero resume uno de los grandes desafíos de la sumillería: qué factores determinan que un vino termine formando parte de la carta de un restaurante.
Los asistentes analizaron cuestiones técnicas, pero también elementos menos cuantificables: la capacidad del vino para emocionar, aportar un relato, diferenciar una propuesta gastronómica o responder a lo que busca actualmente el consumidor.
El papel del sumiller resulta precisamente fundamental en ese proceso. No se limita a custodiar una bodega o recomendar una botella, sino que implica interpretar al cliente, conocer el producto y establecer conexiones entre cocina, vino y experiencia. Una evolución que también ha abordado Excelencias Gourmet al analizar las nuevas figuras de la sumillería española.
Tras la parte formativa llegó la cata. Ferran Centelles seleccionó 11 referencias de la D.O. Rueda entre vinos que habían recibido más de 90 puntos en publicaciones y clasificaciones internacionales como Decanter, Wine Enthusiast, Wine Spectator, Vinous o Robert Parker, además del Rueda Top 100 elaborado por Beth Willard para Tim Atkin MW.
La selección permitió mostrar una imagen de Rueda que va más allá de la identificación inmediata entre denominación y vino blanco joven. La Verdejo, su variedad más emblemática, admite hoy crianzas sobre lías, fermentaciones en barrica, vinos parcelarios y elaboraciones con capacidad de evolución.
Una diversidad que hemos explorado también en las curiosidades de la uva Verdejo que incluso muchos amantes del vino desconocen, donde repasamos cómo esta variedad ha pasado de estar cerca de desaparecer a convertirse en una de las grandes uvas blancas españolas.
Rueda también se descubre bajo tierra y entre viñas
Después de las copas, el programa abandonó la sala de cata para trasladarse al lugar donde comienza realmente cualquier vino: el territorio.
Los sumilleres recorrieron parte del patrimonio vitivinícola de la D.O. Rueda y visitaron bodegas subterráneas y viñedos prefiloxéricos, acercándose así a dos elementos esenciales para comprender la historia y singularidad de la zona.
La existencia de cepas anteriores a la filoxera tiene un valor especialmente significativo en una región donde la viticultura forma parte del paisaje desde hace siglos. La propia Verdejo está presente en la zona desde hace más de diez siglos y actualmente permite elaborar estilos muy diferentes dependiendo del viñedo y del trabajo en bodega.
Ese vínculo entre paisaje, vino y experiencia explica también el creciente atractivo enoturístico de la comarca. Rueda forma parte de los destinos españoles que están ampliando la experiencia de visitar una bodega mediante catas, terrazas, gastronomía y propuestas en el viñedo.
La relación entre Rueda y gastronomía también tiene expresiones especialmente singulares. La Gastrobodega Martín Berasategui, ubicada en Rueda, fue reconocida como Mejor Oferta Gastronómica de España en los Premios de Enoturismo de las Rutas del Vino de España, precisamente por unir cultura vitivinícola y alta cocina.
Del Verdejo a la alta cocina: el vino busca su sitio en la mesa
La gastronomía ocupó igualmente una parte destacada de Discovery Rueda. El programa incorporó diferentes experiencias de maridaje destinadas a comprobar la versatilidad de los vinos de la denominación ante propuestas de alta cocina.
También se abordó un aspecto que está ganando peso en el discurso de Rueda: la capacidad de envejecimiento de determinados vinos. Durante la experiencia se compararon elaboraciones de la denominación con vinos extranjeros para analizar su evolución y comportamiento.
La diversidad de estilos permite también ampliar considerablemente sus posibilidades en la mesa. Desde vinos jóvenes y frescos hasta referencias sobre lías o fermentadas en barrica, la Verdejo puede acompañar propuestas gastronómicas muy diferentes. En nuestra guía de maridajes de vinos blancos con pescados y mariscos ya exploramos precisamente cómo distintos perfiles de Rueda pueden adaptarse a productos y elaboraciones diferentes.
“Discovery Rueda combina formación, cata, gastronomía, territorio, patrimonio y contacto directo con bodegas y elaboradores, construyendo una experiencia que va más allá de la degustación”, explica Santiago Mora, director general del C.R.D.O. Rueda.
La estrategia tiene un destinatario muy concreto: profesionales capaces de transformar el conocimiento en prescripción. Porque la elección de una botella en un restaurante puede comenzar mucho antes de que el cliente abra la carta.
La D.O. Rueda, creada en 1980 como primera Denominación de Origen reconocida en Castilla y León, comprende actualmente 74 municipios de Valladolid, Segovia y Ávila. El clima continental, los suelos cascajosos y la Verdejo constituyen tres de los grandes elementos que explican la personalidad de sus vinos.
Con esta tercera edición, Discovery Rueda refuerza así la relación entre denominación y alta restauración poniendo el foco no solo en que el sumiller pruebe el vino, sino en que comprenda qué paisaje, qué viñedo y qué historia existen detrás de cada botella.