cocteles

Madrid arde en verano, pero también se sacude el calor a golpe de hielo, creatividad y buen gusto. Esta guía recorre diez coctelerías únicas —algunas galardonadas, otras aún secretas— donde probar cócteles inolvidables con vistas, historia o toques esotéricos. Una ruta líquida perfecta para madrileños y viajeros con sed de estilo.
El té no solo engrosa las cartas de los bares en sus variantes originales sino que ha pasado a formar parte de algunas mezclas, junto a bebidas espirituosas, cremas y licores.
El Desert Horn, un cóctel que evoca la esencia de los desiertos, combina sabores frescos y terrosos que transportan al bebedor a paisajes áridos. Su nombre, que significa "Cuerno del Desierto", refleja su inspiración en la flora y fauna de estas regiones.
El Monkey Gland es un cóctel icónico creado en el Harry’s Bar de Nueva York en los años 20, famoso por su atractivo nombre y la leyenda de que aumenta el deseo sexual. Este trago combina ginebra, jugo de naranja, granadina, vermut rojo, y opcionalmente, angostura, todo mezclado con hielo picado y decorado con una rodaja de naranja o una cereza. La mezcla de sabores y su presentación lo han convertido en un favorito en bares y restaurantes alrededor del mundo. Para prepararlo, se llena una coctelera con hielo, se añaden los ingredientes, se agita durante 15-20 segundos y se cuela en una copa de cóctel fría. La cantidad de granadina se puede ajustar según el gusto personal. Este cóctel se disfruta mejor fresco y bien mezclado, siendo una excelente opción para los amantes de las bebidas artesanales.
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